09 agosto, 2023

Salterios de Jaca 1 - Enrique Bayona - 2023

 

Los Salterios de Jaca (1)

Enrique Bayona Benedé

Músico de chiflo y salterio

Procesión de Santa Orosia en la calle Mayor. Jaca, 1897

El siglo XIX

La Real Academia de la Historia conserva en su biblioteca un manuscrito fechado en 1802 titulado “Apuntes para el Diccionario geográfico de Aragón. Partido de Cinco Villas”. Obra del fraile Mateo Suman, quería ser parte de un ambicioso proyecto de nombre “Diccionario geográfico-histórico de España”, que finalmente no se llegó a realizar. Se especula con la posibilidad de que el estudio correspondiente al partido judicial de Jaca exista. Por el momento nadie lo ha dado a conocer.

El estudio se basa en una encuesta distribuida por los diferentes ayuntamientos del Partido Judicial incluyendo una serie de preguntas. La número 26 es la que nos interesa, pues afecta al “vestido y la música”. Analizando las respuestas podemos tener una visión real de la distribución de la pareja chiflo y salterio en este territorio en los inicios del siglo XIX. En la parte norte montañosa, que correspondería con la zona occidental de la actual Comarca de la Jacetania, la presencia de estos instrumentos era abrumadora.

Ya en la descripción general del territorio “Descripción del Partido de Cinco Villas en General” nos encontramos:

MÚSICA. Su música, la que es común en el reino, usándose entre los montañeses, la flauta o churlar, y el que llaman salterio, y tamboril.

El listado de pueblos donde se indica específicamente su utilización es el siguiente:

Alastuey, Arrés, Aso, Bagüés, Bailo, Embún, Navardún, Hecho, Larués, Paternoy, Majones, Mianos, Ruesta, Santa Engracia, Sigüés. En otros muchos la pregunta queda sin contestar por lo que deja abierta su utilización.

Como ejemplos:

Embún. Celebran sus fiestas con juegos de pelota, barra, corridas de pollos y bailes públicos acompañados de músicos que tañen salterios. El salterio es un instrumento largo de cinco palmos, y dos de ancho, adornado con 6 cuerdas muy recias, o bordones, los que hiere con un palito y con la mano izquierda hace sonar una flauta dulce, sirviéndoles el salterio de contrabajo.

Mianos. Las niñas bailan con pandero. Me dicen que este instrumento no es común a los demás lugares, pero yo lo he visto al paso en otros lugares de la montaña, además del instrumento común en ellas, que es el llamado chuglar, especie de arpa larga, cuyas cuerdas se hieren con un palito o hierro, con una mano, y con la otra se toca una flautica.

Ruesta. Visten al uso de la montaña, con chupa, ungarina y abarcas. Usan en sus diversiones, y fiestas públicas de salterio instrumento largo, con pocas cuerdas gruesas que se hieren con un palito, y una flauta dulce.

Javierregay. Sus juegos son los de pelota, barra, y bailes comunes, y su música la que en la montaña se llama salterio.

Actualmente sabemos que Berdún y Ansó también fueron pueblos con tradición en chiflo y salterio. El listado de pueblos debería ser entonces todavía mayor. La parte restante de la Jacetania y también el Alto Gállego, con el mismo contexto cultural, tendrían una distribución similar en la utilización de estos instrumentos.

Durante la elaboración del CD “Palotiaus del Viejo Aragón y Valle de Broto”, se trabajó en un inventario de los dances conocidos de estas zonas, presentes y pasados, y de los instrumentos históricos que participaban en ellos.

Con la excepción de Jaca y Yebra de Basa, las referencias a la utilización de estos instrumentos conservadas en los archivos y en la memoria eran pocas. Se deduce con claridad que instrumentos y músicos no estaban activos ya en la última década del siglo XIX.

Muchas cosas pasaron en este siglo para que estos instrumentos hegemónicos llegaran prácticamente a desaparecer. Llegó la música tonal, y con ella un nuevo gusto musical de la mano de polkas, valses, mazurcas... Y con ella nuevos instrumentos adaptados a la tonalidad como los acordeones. A otros, como los violines y guitarras, se les ajustó la afinación adaptándose a los nuevos tiempos.

El chiflo y el salterio, instrumentos musicales nacidos en el mundo modal, tuvieron peor adaptación. Poco a poco quedaron relegados en los gustos de la gente y aguantaban únicamente para música ritual (procesiones, danzas en misa ...). Los músicos de salterio tenían que competir con músicos de acordeones y rondallas, y su música ya no era la música predominante contratada por los ayuntamientos para las fiestas.

Con el tiempo, la música ritual también fue poco a poco interpretada por las rondallas, bandas ... Estas, además de hacer baile, podían acompañar al dance si era necesario, La falta de demanda mermó el número de músicos de salterio, y a su vez generó problemas a los pueblos que hubieran querido continuar con los viejos instrumentos. En la primera década del siglo XX ya sólo quedaban dos músicos activos en todo el viejo Aragón. Uno en Jaca y otro en Yebra de Basa.

En Jaca, el propio dance se había visto afectado por un progresivo proceso de pérdida. De las iniciales dos cuadrillas de ocho bailadores de principios de siglo XIX, pertenecientes a las cofradías de agricultores y pelaires, se había pasado en las últimas décadas a una única cuadrilla de solo seis bailadores.

Procesión de Santa Orosia en la calle Echegaray. Jaca, 1896. Autor Ignacio Coyne. Colección Coyne. Archivo Histórico Provincial de Zaragoza

En 1876 se aumentó el pago a los bailadores por parte de la Hermandad a 100 reales “siempre que no baje de seis el número de estos”1.

En 1893 relata un visitante francés: Precedida de seis danzantes, vestidos de blanco, representando a la infancia, la edad madura, y casi la vejez; durante más de dos horas y por todo el recorrido, al son de la flauta y tamborín, tocados al mismo tiempo por un muy modesto artista, ejecutan bailes circulares (rondes) y una suerte de “fandango” poco variado e ininterrumpido2.

De 1895 aparece esta cita en la “Enciclopedia de las Religiones” de Forlong: “eran dos chicos, tres hombres Jóvenes y un hombre más mayor que había realizado la misma tarea durante 29 años”3.

En todos los casos se vislumbran pequeños síntomas de que el dance ya no tenía la fuerza de principios de siglo.

Y no parece que pintara bien con la llegada de la nueva década. Los aires de renovación buscaban una Jaca “moderna” en todos los aspectos; la llegada del agua del canal en 1891, el alumbrado eléctrico en 1892, la llegada del ferrocarril en 1893, la eliminación de los primeros tramos de murallas... En la mente de muchos estos avances parecían ir en contra de los usos y costumbres de siglos pasados, y entre estos en contra de la antigua tradición de los bailadores y de sus viejas músicas.

1 Libro de Actas de la Real Cofradía de Santa Orosia de Jaca. 1876.

2 Padre Bérille. “Boletín de la diócesis de Bayona”.1893.

3 Forlong, J.G.R. “Encyclopedia of Religious or Faith of Man”. Part 1 (pag. 507). 1906.

En la revista LA ESTELA  núm 50 (págs 101-102) de la Asoc. Sancho Ramírez de Jaca

No hay comentarios: