jueves, 29 de octubre de 2020

Javier Badules nos enseña.

 Entrevista a Javier Badules

Por primera vez en “De Capazo” vamos a dedicar el espacio de entrevista a un “jotero” que no es componente del Grupo Folklórico Alto Aragón. Aunque en nuestra opinión, este espacio en nuestra publicación está muy pero que muy merecido.

Hoy vamos a entrevistar a todo un referente del folclore aragonés: Javier Badules. Director de rondalla, cantador con un larguísimo palmarés, donde destaca el Premio Extraordinario en el Certamen de Zaragoza 2017, máximo galardón de la jota aragonesa, y además de todo eso, profesor de canto y guitarra.

Entrevista

Desde hace más de 5 años, algunos componentes de la sección de canto del Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca han pasado por sus manos para aprender, re-aprender y afinar su técnica y estilo de la mano de uno de los mejores profesionales. Estos últimos años hemos tenido el placer de tenerlo cada 15 días como profesor de nuestra escuela de canto.

Entrevistar a una persona que se dedica de manera profesional a la jota es una gran forma de adentrarnos en este mundillo y conocer enfoques diferentes de un mismo tema que a todos nos apasiona: el folclore aragonés.

Actualmente, nuestra escuela de canto cuenta con más de veinte alumnos que disfrutan del buen hacer de Javi, y que no han querido perder esta oportunidad de salir del papel de alumno y meterse en el de entrevistador, para preguntarle un poquito de todo y saber más sobre él, su trayectoria, sus logros o sus miedos.

Os invitamos a leer esta charleta con amigos, porque Javi, además de nuestro profe, es un amigo para todos:


 Javi... ya sabes que somos muy de empezar por el principio. ¿Alguien de tu familia se ha dedicado a esto? ¿Cómo te picó el gusanillo del folclore?

Pues al principio como todo, tu mamá te apunta a Jota. Yo tuve muchos problemas de anginas de pequeño y me las iban a extirpar así que mi madre no quería que cantase. Me escapé una tarde a casa de una vecina a que me oyera y ella convenció a mis padres para que fuera con ella a aprender a Lalueza con Mª Antonia Carreras. Después se formó un grupo en San Lorenzo porque éramos muchos los alumnos que estábamos interesados en las 3 disciplinas. Con el tiempo supe que un primo de mi abuelo Vicente, un tal José Badules, tuvo algo de renombre entre los joteros de Zaragoza (dio clases de joven a Jesús Gracia) así como su hija Miguela también fue una Jotera reconocida.

Ahora eres un artista reconocido por tus logros en los escenarios, pero también eres conocido (y mucho) por los videos que circulan por las redes sociales con tus “rondaderas de actualidad”, cargadas siempre de ese humor socarrón tan de nuestra tierra.

¿Esa imaginación y facilidad para crear letras en las rondas,  la tienes desde niño o la has aprendido y entrenado? ¿Recuerdas cual fue la primera copla que compusiste?

Yo he tenido la suerte de, en mi faceta de músico,  acompañar durante años al Chato y a Campodarve, dos de los mejores Rondadores que ha habido jamás, eso supongo que te hace ir cogiendo destrezas, cuando tienes interés claro está. Sí que he tenido facilidad para hacer poesía pero soy un hombre de ciencias, así que creo que es más entrenamiento maduro a la vez que aprendizaje. La primera copla es imposible acordarte, recuerdo que el primer pueblo donde me lancé a rondar fue Abiego, y en cuanto a una copla que recuerde con cariño seguramente la que le canté a la que sería mi mujer al día siguiente en la Ronda de nuestra boda. El entonces príncipe Felipe había anunciado su compromiso con Letizia, y aprovechando la noticia le canté a mi mujer la siguiente:

 Ya era hora que Don Felipe

Encontrara a su princesa

La de él se llama Letizia

La mía se llama Elsa

 Nos encantaría saber qué tipo de preparación sigues para los concursos en los que participas. Imaginamos que tu profesor habrá sido determinante en esto. ¿Cómo es tu experiencia de aprendizaje de la jota con Nacho del Río?, posiblemente el mejor jotero de la actualidad

Nacho es un enamorado de nuestra Jota, alguien que la pondera al mismo nivel que otros géneros artísticos, alguien que puede asomar la cabeza a la modernidad porque conoce como nadie toda la pureza y tradición de este canto. Alumno predilecto de Jesús Gracia, de él ha heredado el rigor en lo que enseña, el fijarse en los detalles de cómo se dice una palabra o cómo se adorna un pasaje. Es metódico, perfeccionista hasta la desesperación, y supongo que algo de eso nos transmite, el hacer las cosas como si fuera la última vez que te escucharan. Siempre como debe ser.

¿Qué supuso para ti pasar de ser Ordinario a Extraordinario?

El premio Ordinario del Certamen Oficial de Zaragoza es el que te cataloga como Profesional. Ya no puedes participar en los concursos para aficionados (la mayoría de los que se hacen) y solo puedes competir contra aquellos que posean ese galardón del premio Ordinario, o sea Profesionales. En palabras de mi maestro, ese título es lo que todo cantador que se precie debería tener, pero no es un premio, es una responsabilidad. Porque a partir de entonces van a mirar con lupa todo lo que cantes y cómo lo cantas. Y por supuesto, ganar el Premio Extraordinario del Certamen es el sueño de todo cantador. Ese premio sí que te califica como Campeón de Aragón 2017 en mi caso. Los compañeros se refieren a ti como campeón, adquieres, si se me permite, un doctorado o una cátedra en el mundo de la Jota. Pero, como decía antes, la exigencia para  que siempre cantes de forma excelsa se multiplica. Resumiendo, ganar un Campeonato, el Premio Extraordinario, es una alegría inmensa y una responsabilidad mayúscula. 


Además de un extraordinario cantador, eres muy buen músico. ¿Empezaste las dos cosas a la vez, canto y música?

Casi a la vez que tomaba mis primeras clases de canto en Lalueza, empecé a aprender Solfeo con Jesús Budiós en Sariñena. Al formarse el grupo en San Lorenzo pasé a Cantar, Bailar y tocar la Guitarra con Don Antonio Zaragoza en mi pueblo. Más tarde seguiría aprendiendo Bandurria y Laúd con Antonio Torres en Sariñena y ya con 23 años ingresé en el Conservatorio de Huesca para estudiar Guitarra más en serio. Tengo el título Profesional de guitarra, que obtuve en el Conservatorio de Sabiñánigo para poder estudiar el último curso con mi gran amigo y mejor profesor Juan Blas Arellano.

El mundo de la farándula es muy bonito, con los brocados de colores y los escenarios... pero hay muchísimo trabajo detrás. ¿Qué has sacrificado por esta profesión/ vocación?

Pues muchísimas cosas, supongo que como quien se quiere dedicar a algo con profesionalidad. En una primera etapa muchas juergas, salidas nocturnas y actividades con tus amigos de la infancia. Pero eso lo cambias con los amigos que te da la jota y la música, y es con ellos con los que compartes todo ese ocio una vez bajas del escenario. Después, en lo familiar, por supuesto sacrificas muchísimos momentos de estar con tu familia. Como muestra te diré que este año, y debido a la pandemia, ha sido el primer cumpleaños que puedo estar con mi hijo ese día. Todo es Alegría cuando vas de fiesta en fiesta para alegrarles con tus Jotas, aunque el precio que se paga es no estar ni ver a los tuyos cuando quieres sino cuando los compromisos te dejan. Pero imagino que a Camioneros, Militares, Taxistas les habrá pasado lo mismo o parecido, así que no me quejo y tengo la suerte de que mi familia siempre lo ha entendido de la mejor forma.

¿Cómo ves el futuro de la jota en plena era post-millenial? ¿Hay espacio para la tradición?

La era post-millenial no es más que un calificativo a una generación y por lo tanto a una moda, en el vestir, pensar, oír, etc… Lo importante, como decía Pedro Lafuente, es que las modas vienen y van en pocas fechas. Si detrás hay un buen fondo de honestidad, de amor a la tierra y a tus raíces, hay que estar tranquilos con que la jota no se perderá. No se mantiene sola, es responsabilidad de los que la enseñamos y transmitimos el lograr que emocione y llegue tanto como nos gusta a nosotros. Y en lo de la tradición, soy de los que investiga manuscritos de partituras del siglo XIX y a la vez utiliza IPad para tocar y dar clases. Una cosa no está reñida con la otra. Tenemos que presumir y enarbolar la tradición, sacándole el mejor lustre que los tiempos actuales nos permiten.

 Tienes una gran experiencia en la enseñanza de la jota y en la dirección de


grupos folclóricos. ¿Con cuántos estás trabajando en la actualidad?

Actualmente, además de las clases de Canto en el Grupo Folclórico Alto Aragón de Jaca, llevo la dirección de la Rondalla y del Canto en el Grupo Folclórico de Sallent de Gállego y de la Rondalla de la Peña Fragatina en Fraga. Además llevo la dirección musical y las clases de la academia Elenco en Huesca y del grupo Folclórico Santo Cristo de los Milagros de Alcolea de Cinca. Y con el tiempo que me queda libre dirijo la Rondalla del grupo AIRES MONEGRINOS, del cual también soy el Director. Y por si me quedara algún rato de asueto, también doy clases particulares en Huesca a cuantos alumnos lo solicitan. Vamos, que no me aburro, y mi coche menos.

¿Durante la cuarentena y esta época tan rara de la “nueva normalidad”, has seguido con tu labor como docente? ¿Cómo lo has hecho?

Han sido días difíciles para todos, en lo emocional y en lo laboral por supuesto. Tras el primer “quietos en la mata” de los meses de Marzo y Abril, comencé a dar algunas clases “on line” a alumnos que me lo solicitaron y que tuvieron muchísima paciencia. Las videollamadas individuales o en grupo funcionan para una conversación o reunión pero no para las clases a distancia. De momento, en la actualidad el cantar los dos a la vez es una locura con los retardos, diferentes velocidades de conexión etc… He mandado vídeos a las Rondallas para que no perdieran el ánimo o la afición por seguir tocando, partituras a montones, dedicatorias a pueblos, residencias para dar ánimos etc… Pero como lo presencial (con las medidas que sean pertinentes) no hay nada. Yo me he vuelto a sentir docente cuando he podido ver a la persona que cantaba, corregir posturas, tensiones… ya sabéis lo pesado que soy jejeje.

Ya sabes que el Grupo Folclórico Alto Aragón es algo atípico en su funcionamiento si lo comparamos con otros grupos aragoneses. ¿Cuál es tu opinión sobre nosotros?

Siento por vosotros una admiración desde lo más profundo. Por supuesto que pienso que mi grupo Aires Monegrinos es el mejor, mal iría si no me esforzara en que lo sea. Pero ahora en serio, sois un referente en cuanto al amor del folclore pirenaico en su más rigurosa concepción, aunar en el mismo grupo el amor a la indumentaria, a los instrumentos tradicionales, a los bailes puros, a una buena jota cantada, a los paloteaus…. Todo eso unido en esa sensación de que el rigor y el sentimiento de ser una familia no solo no está reñido sino que es el ideal al que aspiramos otros muchos grupos folclóricos.

Para todos los componentes de la escuela es un auténtico lujo tenerte como profe y disfrutar de esas clases que son un mix de canto y risoterapia. Estamos deseando juntarnos de nuevo. Si nos permites una última pregunta, ¿conocías algún grupo con tal proporción de hermosos entre sus componentes como el nuestro?

En eso puedo daros la razón al instante, sois todos hermosos, de apariencia pero sobre todo de corazón.

(Las preguntas de esta entrevista han sido propuestas por los alumnos de nuestra escuela de canto)

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 7 (Tercer Trim. 2020) 

Las negritas y cursivas son del blog.

domingo, 25 de octubre de 2020

Triste noticia - 2020

 

El pasado jueves 22 de octubre, sufrió un accidente nuestra compañera Mª Jesús Lafuente Guerrero. Ingresada en Zaragoza falleció ayer sábado a causa de las heridas. Participó activamente en el Grupo, cantando con nosotros varios años, alrededor del año 2000. Siempre se interesaba por la situación del Grupo y los proyectos del mismo. Le hacía ilusión volver a cantar con notros. La recordamos como una mujer muy cariñosa, sobre todo las personas que más relación tuvieron con ella.

Sentimos enormemente su pérdida y mandamos un abrazo a su familia.

DESCANSE EN PAZ.

Álvaro



sábado, 24 de octubre de 2020

Mantones y pañuelos - 2020

 Indumentaria tradicional:

mantones y pañuelos

Lamentablemente, con el paso de los años, se han ido perdiendo estas y otras joyas de la indumentaria aragonesa. En septiembre de 2019 realizamos un taller sobre mantones y pañuelos, una oportunidad para conocer más sobre estas prendas. Una ayuda también para resolver posibles dudas antes de adquirirlas de manera particular, saber si es acorde o no con el resto de vestuario del Grupo y así poder respetar la indumentaria de la zona de la manera más fidedigna. Esta es la finalidad de este artículo de Lara Gil.

 

Indumentaria tradicional:

mantones y pañuelos

No es extraño encontrar en viejos arcones de pueblos de todo Aragón a los protagonistas de estas letras. El paso del tiempo ha dejado huella en ellos y no por eso han perdido su valor, sino todo lo contrario. Pañuelos y mantones eran expuestos en altares (llamados Monumentos) el día de la festividad del Corpus Christi. Sobre ellos se colocaban imágenes religiosas, rodeados de flores y numerosas velas, causando en ellos quemaduras, agujeros, jirones, restos de cera…

Realmente, esta no era la finalidad de las mencionadas prendas.
Eran utilizadas como prendas exteriores en el vestir de las mujeres aragonesas. Estas cubrían sus hombros y el torso doblándolos en forma de pico, dejándolo caer hacia la espalda. Se dice que así se resaltaba la figura ideal de la mujer de la época, cintura estrecha y cadera ancha. Por la parte delantera había multitud de formas para colocarlos, desde un nudo a la altura del pecho o cruzados llevando las puntas a los laterales, para trajes de labor; hasta lujosas agujas con pedrería y decoración para adornar los grandes mantones de seda o de Manila. 

Foto 1: Mantón de lana estampado

Dependiendo del tamaño y el material en el que estuvieran confeccionados, podían cumplir diversas funciones. Los de mayor tamaño y grosor, generalmente de lana y colores oscuros sin apenas decoración, eran utilizados para protegerse del frío. Sin embargo, los de menor tamaño, de vivos colores o materiales más delicados, cumplían la simple función de adorno. Si se usaban con trajes de labor, eran principalmente pañuelos de algodón, y a la hora de mudar, elegían grandes mantones de Manila, adornados con largos flecos. Todos ellos se colocaban cerrados a la altura del cuello, sujetos con una pequeña aguja, como muestra del recato característico de la época.

No existe un criterio unánime sobre a qué debemos llamar mantón y a qué pañuelo. Fernando Maneros y Carmen Aguarod, en su libro “Mujeres con sayas y Hombres de calzón”, nos ofrecen una manera sencilla de clasificarlos. Los pañuelos no miden más allá de 150 cm. de lado, pasando a considerarse mantón todo aquel que supere este tamaño. Por otro lado, la presencia o ausencia de flecos y la longitud de los mismos, también es una manera de diferenciación, ya que un pañuelo de, por ejemplo, 120 cm. de lado si está rematado con pequeños flecos, pasará a ser denominado como “mantoncillo”, mientras que si tiene un simple deshilado de sus propias hebras no adquirirá esta consideración.

Pañuelo de algodón - Mantones de 8 puntas o capucha

Existe tal variedad de estas prendas que resulta muy difícil clasificarlas. Además de las medidas, se deberían considerar características como la calidad de la tela, el bordado, la estampación, el lugar de fabricación… partiendo de la base de que dependiendo de la localidad o la zona donde nos encontremos, recibirán un nombre u otro.

Podemos encontrar pañuelos de algodón, seda o merino estampados, de merino bordados, de gro, adamascados, mantones de merino, lana, de ala de mosca, de crespón lisos, Manila, mantones de pelo, mantones de punto, velos de luto, chales de punto, bobinés, mantones de granadina, de gasa, de soles o de medallón, alfombrados, de 8 puntas o capucha, mantos….

Debemos sentirnos orgullosos del patrimonio de nuestro Grupo en esta materia, ya que disponemos de un gran número de las prendas anteriormente mencionadas.

Para darlos a conocer, el pasado 7 de septiembre de 2019 se realizó un taller en la Secretaría del Grupo, abierto a todo aquel que estuviese interesado en la materia y donde se mostraron tipos y modos de colocación de doce mantones y pañuelos. Para los que no pudieron acudir, se dejó una copia del dosier explicativo utilizado en el taller, con las principales características, usos y colocación de estas prendas. Una ayuda para resolver posibles dudas antes de adquirirlas de manera particular, saber si es acorde o no con el resto de vestuario y así, poder respetar la indumentaria de la zona de la manera más fidedigna según nos muestran las fotografías de la época.
Foto 4: Varios mantones de Manila

Lamentablemente, con el paso de los años, se han ido perdiendo estas y otras joyas de la indumentaria aragonesa. No debemos caer en el error de creer que cualquier pedazo de tela estampado y antiguo vale para considerarlo apropiado como pañuelo o mantón. Es preferible buscar réplicas actualizadas en tiendas de indumentaria tradicional, ya que mediante nuestras actuaciones, los grupos folclóricos somos un escaparate al mundo del vestir de nuestros antepasados en Aragón.

En Bailo (Huesca), a 19 de agosto de 2020

Lara Gil Sánchez

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 7 (Tercer Trim. 2020) 

Las fotos proceden de internet, desconocemos la procedencia.

Algunas negritas y cursivas son del blog.



miércoles, 21 de octubre de 2020

Manteniendo las amistades - 2020

Nuestras guías en Italia, Rusia y Rumanía: Elena, Anna y Patricia

Como sabéis, el grupo hace cada año un viaje al extranjero para participar representando a España en alguno de los importantes festivales internacionales que organiza CIOFF.

Cada uno de esos viajes nos brinda la oportunidad de descubrir un país nuevo, su cultura, gastronomía (¡esto se nos da fenomenal!) y por supuesto su folklore. A cambio, nosotros trabajamos ilusionados durante meses, para poder enseñarles una pequeña muestra de nuestras tradiciones.

Una parte muy importante para todos los grupos son los guías. Estos se encargan de ayudarnos, cuidarnos e informarnos de todo lo que la organización dispone. Suelen estar todo el día con nosotros, nos acompañan en las excursiones, ven todos nuestros ensayos y viven el festival de una manera muy diferente a como lo vemos nosotros o el público. Son, sin duda, parte de la esencia de cualquier festival. En la sombra y junto con los organizadores, son los encargados de velar para que todo salga bien.

Para esta nueva edición de “De Capazo” hemos querido recuperar el contacto con algunas de las guías que nos acompañaron en nuestras actuaciones internacionales. Cuando les pedimos colaboración no lo dudaron ni un minuto, ¡qué suerte tuvimos con todas ellas!

 ¿Os acordáis de Elena?

Elena como una más del Grupo

 En Gorizia pasamos unos días geniales a caballo entre Eslovenia e Italia. Elena nos recibió con una sonrisa y nos acompañó en todo momento, aunque alucinó cuando le dijimos que queríamos ir a Eslovenia. En 2013 estaba recién llegada de Australia, trataba de buscar un futuro y estaba segura de que le alejaba de su querida Gorizia. Hoy en día vive en Perth, al oeste de Australia.

Fue un festival muy corto, pero aun así visitamos la propia Gorizia, el castillo de Predjama y las cuevas de Postojna en Eslovenia, además de Bérgamo y Mónaco en los trayectos.

Un escenario espectacular llenaba la plaza central de la ciudad y el público la llenaba noche tras noche.

Anna fue la sonrisa de Rusia. Dulce, risueña y servicial se mantenía siempre atenta a su supervisora (muy soviética y de poco diálogo).

Anna, la primera por la izquierda, con otras guías del festival

 El de Rusia fue un festival diferente, hecho para los grupos en lugar de para el público. En que conseguimos asimilarlo, lo disfrutamos. Tanto como disfrutamos de la Rusia rural, que parece sacada de una acuarela del siglo XIX.

Cuando el verano pasado viajamos a Rumanía, Patricia no dudó en ayudarnos en todo lo que necesitamos esos días, poniendo a nuestra disposición todo lo que estaba en su mano. La ciudad de Timisoara nos encantó, en cada rincón encontrábamos algo para visitar y su gente nos hizo sentirnos como en casa.

Patricia, la segunda por la izquierda, con otros guías que nos acompañaron

 Lo primero que les preguntamos es ¿cuál fue vuestra reacción al conocer que os tocaba guiar y acompañar al Grupo Alto Aragón de Jaca, a España?

Para Anna, esta fue su primera experiencia como guía. Nos cuenta, contenta, que la organización les permitió elegir el grupo al que querían acompañar, y ella, de forma espontánea y subjetiva, eligió España.

Elena nos cuenta que acababa de regresar de pasar 6 meses en Australia (país en el que vive actualmente) y llegó a Gorizia para participar en el festival. “En cuanto nos dijeron que había un grupo de España, pedí ser su guía, ¡estaba realmente feliz!”.

Para Patricia fue, antes que nada, una gran responsabilidad. “España participa muchas veces en el festival y siempre es uno de los grupos importantes”, nos indica. Todas coinciden en lo mucho que disfrutaron acompañando a un grupo tan heterogéneo como el nuestro, con personas de todas las edades.

Anna nos confiesa que, nada más vernos, tuvo una gran impresión de nosotros y, añadiendo un poco de poesía rusa, nos define como “personas de corazón abierto  y amigable”

Todas fueron unas fantásticas guías pero teníamos ganas de saber si habían hecho antes  los deberes. ¿Teníais información sobre el grupo, nuestra ciudad, país o folclore antes de comenzar el festival?

Elena nos cuenta que el festival les proporciona la información que el grupo aporta al mismo, por lo tanto conocía de dónde veníamos y había visto fotos nuestras.

Patricia ya conocía España, aunque reconoce: “No sabía mucho de Aragón y nada de Jaca, pero estaba familiarizada con los trajes tradicionales”.

Anna confiesa que no sabía nada sobre el Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca antes del festival. Pero en cuanto nos conoció, emprendió una tarea de reconocimiento en RRSS, vio nuestras fotos y videos, “entonces me interesé en la música tradicional de España”.

Hay varios momentos importantes en cada festival y uno de ellos es, sin duda, el debut. Nervios que se mezclan con el cansancio físico y que la euforia consigue disimular (al menos hasta que toca ponerse a dar saltos), y esa extraña sensación de “¿les gustará?”

¿Cómo recordáis vosotras ese debut? ¿Qué pensasteis cuando nos visteis actuar por primera vez?

“A mí no me sorprendió demasiado”. Eso nos suelta Anna, armada de sinceridad rusa. Se había dado un atracón de videos en Instagram y Facebook… ¡como para sorprenderse! “Pero para el público fue diferente. La música llenó toda la sala de conciertos, ¡fue un espectáculo maravilloso!”.

Elena nos responde honesta…”creo que fue hace al menos 7 años, ¿verdad?  Recuerdo muy bien vuestros trajes y me quedó grabada la similitud con algunos bailes de mi región”.

Patricia, que tiene los recuerdos de nuestra visita a Rumanía mucho más recientes, nos responde entusiasmada “¡me hicieron soñar con su país!”. Para ella la sorpresa fue menor, ya que nos había visto durante los ensayos previos, “pero el momento en que estabais en el escenario fue una experiencia muy diferente, ¡fue lo mejor!  La variedad de movimientos, el baile de palos y el grupo vocal me impresionaron profundamente. El ambiente era mágico, ¡ganasteis el corazón del público con vuestras sonrisas sinceras!” Vaya, esto de las sonrisas sí que es nuevo, ¿no estarás exagerando, Patricia? “Fue impecable, Rumanía os aprecia mucho y me siento honrada por mi experiencia con vosotros”.

En Jaca también tenemos un festival folclórico, uno muy bueno. Pero tal vez lo mejor de nuestro festival es lo implicada que está siempre la ciudad, la cantidad de gente que lo vive desde dentro y se implica en él. ¿Cómo se vive en vuestras ciudades el festival folklórico?

Anna reconoce que no lo sabe. Tranquila, estuvimos allí y sabemos que el vuestro es un festival un poco especial.

Elena nos cuenta que no tuvimos mucha suerte con la edición en la que participamos. “Entonces el festival estaba bajo otra organización, desafortunadamente programaron un evento poco original para Gorizia. Según me cuentan mis compañeros, un par de años después algunos guías decidieron hacerse cargo. Han conseguido hacer un festival más joven y fresco”.

“En Timisoara toda la ciudad tiene un ambiente muy agradable, solo encuentras buen rollo, una ciudad feliz, llena de flores. El corazón de nuestra ciudad nos reúne a todos para vivir emociones difíciles de plasmar en palabras”. ¡Guau! Podemos volver cuando quieras… “Yo ya no puedo esperar a que llegue julio, adoro conocer gente nueva y compartir experiencias”

 Ahora que hemos conseguido que reconozcáis que el grupo Alto Aragón es la pera limonera, ¿podéis ser sinceras y hablarnos de los momentos que fueron más difíciles durante el festival?. Seguro que no os lo pusimos tan fácil, ¿verdad?

Para Elena esta fue su última colaboración con el Festival Castillo de Gorizia. Nos lleva la contraria y nos dice que sí, que se lo pusimos muy fácil y que lo que recuerda es todo bueno. “Solíamos ser dos guías para cada grupo, pero ese año era solo yo”. “Fue agradable tener esa responsabilidad y salir airosa, como la visita que hicimos al castillo y la cueva de Eslovenia, ¿recuerdan?”

“La organización del festival estuvo muy bien durante toda la semana, todo estaba en orden”, nos dice Anna. “El único momento en el que tuve que lidiar con mis superiores fue con vuestra vuelta a España. Era demasiado temprano y tenían demasiado tiempo en el aeropuerto. José me pidió que os ayudase. No fue fácil convencer a los organizadores, pero afortunadamente lo conseguimos.” Sí, y pudimos pasar una buena mañana de turismo en la preciosa Suzdal. “Lo mejor fueron los rostros sonrientes y las palabras de agradecimiento”.

Patricia nos echa de menos y manda besos para todos. ¡Menos mal que le hemos preguntado por los momentos malos! “Para mí fue una experiencia única. Traté de ofrecerles un pedazo de mi corazón. No fue difícil cumplir con los horarios de la organización y cuando tuvimos que improvisar siempre tuve su apoyo”.

Muchas gracias chicas. Ha sido un placer tener este reencuentro virtual, ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse… ¿Qué nos dices de los festivales australianos, Elena?

“¡España siempre y para siempre! Ustedes fueron simplemente increíbles, cuanto más escribo, más recuerdos me vienen a la mente. El 'aperitivo' en el centro de Gorizia... todavía debo tener las fotos en mi Facebook”.

A Anna le encantaría que volviésemos a Rusia y está “muy feliz de que nos gustase su país”.

“Mi país os echa de menos, para mí fue increíble la experiencia con vosotros”, nos dice Patricia, que, como podéis ver, no pierde intensidad ni en “modo virtual”.

Se despiden de nosotros tal y como se presentaron en Gorizia, Timisoara o Suzdal, con una sonrisa de oreja a oreja.

Nos han mandado como encargo MUCHOS BESOS virtuales para todos, que nos llegan desde tres países que forman parte de los mejores recuerdos de este grupo.

  José Mari Palacio y María Martínez

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 6 (Segundo Trim. 2020) 

sábado, 17 de octubre de 2020

De una joven componente - 2020

 Así empecé y aquí estoy


Esta bonita historia comienza hace casi 11 años. Tantos años ya y casi ni me he dado cuenta de cuánto he crecido, de cuánto he madurado, de cuánto he aprendido y de todas las veces que me he reído a carcajada limpia desde que entré en este grupo que ya es como una segunda familia para mí. Y sí, oficialmente puedo decir que llevo más de la mitad de mi vida dedicándome a mi gran pasión, aunque bien es cierto que en mis inicios no me hizo gran ilusión todo este mundillo del folklore.

“Este año te voy a apuntar a jota y así bailarás como tu hermana.” “¿Qué? No, a esa cosa no me apuntes.” Así es como empezó todo, negándome completamente, pero mis intentos de oponerme a mi madre fueron completamente nulos. No mucho tiempo después llegó la primera clase.

No voy a mentir, al principio tenía bastante miedo. No conocía a nadie, todos los niños se sabían los bailes menos yo, la profesora me daba bastante respeto y tocar las castañuelas se me hacía la cosa más difícil del mundo; pero como se suele decir, tiempo al tiempo. Los siguientes días no fueron tan malos: ya me integraba algo más en el grupo, empezaba a conocer los pasos y me lo pasaba bien.

Tras muchos ensayos, esos niños y algunos que se engancharon algo más tarde acabaron convirtiéndose en mis grandes amigos y aún siguen a mi lado en esta gran aventura. Han estado conmigo en las actuaciones en el Parador de Oroel, en las galas de Navidad y en las actuaciones de fin de curso. Gracias a Nuria, Lucas, Paula y Mario. Gracias fatos, por todo.

Los años fueron pasando y eso de las jotas y las actuaciones ya nos era terreno conocido. Vamos a ser sinceros, nos creíamos un poco unos genios del folklore hasta que probamos a ir a uno de esos ensayos del grupo oficial hace cosa de tres años. ¡Ah, amigo!, ahí sí que nos dimos un buen batacazo. Aún me acuerdo de cómo llamábamos a todas esas jotas que no conocíamos: “la que no nos sabemos nº1”, “la que no nos sabemos nº2”, “la de las patadas”, “San Lorencín”… La cosa es que nos creíamos unos gallos cuando solamente habíamos salido del cascarón.

Pero no creáis que nos hemos quedado igual. Ya hemos sido partícipes en dos ediciones de los Festivales de Jaca, hemos rondado en los mayos, hemos estado en un montón de pueblos, nos hemos ido por España a bailar (y a hacer el canelo) e incluso algunos hemos pisado terreno internacional. No solo eso, ya dominamos todas esas jotas que nos eran de lo más complicado, ¡incluso Albalate! Y por supuesto, lo más importante: hemos sido bautizados más de una vez cuando ya estábamos planchando la oreja.

Y aquí seguimos aún, aprendiendo, ensayando, actuando, cantando y sobre todo: seguimos haciendo faterías siempre que podemos (que es casi siempre), ya que en este bonito grupo siempre estaremos bien. Así es como se siente uno en una familia. Así es como se siente uno en el Grupo Folklórico “Alto Aragón.”

Susana Otero

Las negritas en el texto son del blog.

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 5 (Primer Trim. 2020)

miércoles, 14 de octubre de 2020

Apoyo moral desde Timisoara - 2020

 VIAJE A RUMANÍA JULIO DE 2019 (marzo 2020)

EL pasado mes de Julio de 2019, tuvimos la suerte de participar en el festival “Inimilor” de la ciudad Rumana de Timisoara.

Como ya indicamos en nuestras entradas a este blog de primeros de Julio, fue un viaje fantástico tanto por las actuaciones, los escenarios, la ciudad, pero lo fue aún más por sus gentes que amablemente nos aceptaron y aplaudieron nuestros espectáculos. Muestra de todo ello es la captura de esta pantalla, en la que tan amablemente la organización del Festival nos anima en estos momentos difíciles que tenemos que pasar actualmente. Gracias, nosotros también nos acordamos de vosotros y os deseamos lo mejor.

Rafa


Contenido del WhatsApp

Festivalul Inimilor

Even if we all go through hard times, now we transmit the best thoughts of health to our friends in Spain and Spanish people, Europeans like us,we ar...

Aunque todos pasemos por momentos difíciles, ahora transmitimos

los mejores pensamientos de salud a nuestros amigos de España y

españoles, europeos como nosotros, estamos con ustedes y

esperamos que juntos podamos superar este flagelo que ha cubierto

todo el mundo |!

Te abrazamos y deseamos larga vida a las tradiciones folclóricas!

Grupo Folklorico Alto Aragon - Spania

Youtube video completo: https://youtu.be/9Zpvs4Z6plQc

Vídeo de una actuación en Timisoara (2019)


domingo, 11 de octubre de 2020

Difundiendo nuestro folklore - 2020

Del escenario a las aulas

Hace unos meses, varios componentes del grupo nos “engañamos” mutuamente para empezar a dar talleres en los colegios de Jaca y a los maestros y maestras de la zona.

Cuando Fernando me pidió que escribiera este artículo, me dijo que contara los objetivos que nos habíamos planteado y por qué lo hacíamos. Mi respuesta fue rápida: por amor al arte. Pero, pensándolo un poco más detenidamente, lo hacemos porque nos parece muy importante sembrar interés por la cultura y el folclore entre las nuevas generaciones y la escuela es un factor decisivo que nos permite divulgar y dar a conocer todo lo que hasta ahora habíamos aprendido y recuperado.

Llevamos 45 años buscando, recuperando y aprendiendo. Ahora es el momento de bajar de los escenarios y enseñarlo. Y, ¿a quién mejor que a los niños y niñas de Jaca y a sus maestros que, al fin y al cabo, son los que les van a enseñar y a trasmitir muchos de sus conocimientos?

Primero tenemos que trasmitir nuestra pasión por el folclore y después, ya se verá. Es posible que más de alguno, después, quiera compartir su tiempo con nosotros y venir al grupo…

La verdad es, que no sé muy bien cómo nos metimos en este “berenjenal”. Una cosa llevó a la otra y, un buen día, nos encontramos dando una charla en el CEIP “Monte Oroel” en su semana cultural, en abril del curso pasado (por cierto, que era el cumpleaños de Paco y un montón de chiquillos le cantaron el cumpleaños feliz varias veces).

Hicimos dos sesiones: una para infantil y otra para primaria, en las que les enseñamos nuestros instrumentos (el que más triunfó fue, por supuesto, el salterio de Álvaro) y luego se aprendieron unas danzas con Jose Mari y con Inma S. Estuvimos unos cuantos componentes del grupo y la verdad, que nos fuimos con un buen sabor de boca.

Después, ya en noviembre, Manolo, Fernando y yo dimos un curso de cuatro sesiones para maestros, organizado por el CIFE de Sabiñánigo (centro de formación de profesores). Fue duro, porque nos tuvimos que preparar el repertorio, las partituras, las letras, los audios (gracias, Rafa) y los tres sentíamos que, aunque era una gran responsabilidad (puesto que estás enseñando a los que después lo van a enseñar) era también una labor gratificante. Además, contamos con la colaboración de muchos componentes del grupo, que venían a ayudar, a tocar, a enseñar bailes… Gracias a todos, la actividad resultó un éxito y varios de los docentes ya se despedían en la última sesión diciendo: “hasta el año que viene, que repetiremos”. También he de decir que este curso salió adelante con la ayuda de Bea y Carlos (del centro de profesores) y con la ilusión de los casi 30 docentes que se apuntaron y que se prestaron a grabar los bailes que habían aprendido y que se han colgado en youtube, para la posteridad.

Nuestra última acción, de momento, ha sido enviar cartas a todos los centros educativos de Jaca para ofrecer charlas, talleres y actividades diversas, siempre en relación con el folclore, la música, los bailes y los instrumentos. Algunos ya nos han respondido así que… seguramente dentro de poco os impliquemos de nuevo en esta tarea de divulgación, tan importante como satisfactoria. Porque este esfuerzo, está pagado cuando ves la sonrisa de los niños y niñas después de haber pasado un buen rato con nosotros.

Gracias a todos los componentes del grupo que habéis hecho que esta labor sea posible.

Eva Dueso

Las negritas en el texto son del blog.

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 5 (Primer Trim. 2020)

jueves, 8 de octubre de 2020

Grabación muy especial - 2020

 Impresiones de una grabación muy especial.

El mayo de Alba

Me levanto el domingo tres de mayo feliz de la vida. Por fin una actividad de grupo en este aislamiento forzoso sin ensayos ni las charlas de después, que tanto echamos de menos. Vamos a grabar cada uno en su casa el Mayo de Alba. Me debato entre salir al balcón, total es temprano y no romperé el tímpano a los vecinos o bien una grabación interior y francamente, el trino de los abundantes  pájaros, nada mitigado por el tráfico que hoy es nulo, hacen que me decante por la primera opción. Estoy muy nerviosa, son mis primeros mayos y mientras saco la mesa de terraza, el ordenador portátil, el móvil y los cascos, me congratulo de la suerte que tengo de estar en el grupo. Después de no sé cuántos erróneos intentos, mando una versión a contraluz, donde ni se me ve ni se me oye bien porque me he confundido de tono también, bueno, lo importante es que se vea Oroel y eso lo consigo, creo.

Mis expertos compañeros cuentan su experiencia y me sorprende el nivel de exigencia que explica el resultado del vídeo, experiencia personal que comparto en este mismo texto por orden de recepción en el móvil. Al fin y al cabo seguimos cada uno en su casa.

1.- Eva Torronteras comenta: “Aprovechamos el primer paseo con mis hijas para que la mayor hiciera un vídeo al aire libre sin que nos oyeran todos los vecinos. Los mayos son especiales y no podíamos perdérnoslos. Además ese día es su cumple”.

2.- José Antonio Santanatalia nos dice: “Mi sensación al grabar el vídeo fue de mucha responsabilidad. Tienes que estar a la altura del resto del grupo, porque es la imagen de todos la que está en juego”.

3.- Manolo Bandrés indica: “La idea me gustó mucho pero me daba un poco de respeto, cuando empezó la música la sensación fue como en una actuación”.

4.- Guzmán apunta: "Una gozada colaborar con gente maja y con ganas de hacer cosas, si se añade el buen trabajo de Víctor, el resultado no defrauda."

5.- Eva Dueso puntualiza: “Yo, normalmente, en las actuaciones no me pongo nerviosa pues me siento apoyada por el conjunto. Pero a la hora de grabar, entre la cámara y sentirme sola, sí que lo estuve. Tuve que repetirlo varias veces y al final di una por buena, no porque estuviera perfecta, sino porque mi cámara, (Ricardo mi marido) ya estaba harto de repetir, ninguna versión estaba a mi gusto”. 

6.- Domingo comparte: “Me encantó la idea, pero a pesar de que las repeticiones fueron numerosas antes de la definitiva, yo creo que el resultado ha sido magnifico, aunque siempre mejorable.” 

7.-  Alicia Escuer nos detalla su experiencia familiar, Carlos, Lucas y Miguel además de ella, están ahí: “Cuando comentaron de hacer unos mayos virtuales, nos pareció una idea muy chula.

Isabel nos propuso con un archivo midi hacer un audio base, aprovechando que en casa estábamos confinados acordeón, voz, guitarrico y guitarra. Y así sobre esa base cada uno desde casa ir grabando voces e instrumentos... El audio, todos juntos, lo hicimos rápido. La grabación de los videos ya fue otra cosa... casi no terminamos, que si no me miréis que me da la risa, pues no oigo bien, mira que te vas de ritmo, ay la letra... eso sí, pasamos un día muy entretenido. Al ver el montaje final, nos encantó”.

8.- María Casorrán confiesa que: “Al principio no me apetecía nada tocar "sola" sin Isabel y sin Rafa, pero durante la grabación me sentí muy cómoda y el resultado final es estupendo. Ha sido una experiencia fabulosa.”

9.- Nuestra Teresa nos transmite su particular “Monólogo interior”:
- Ponte el traje, Tere. 
- ¡Uf! ¡Qué feote me queda el mantón! Mejor camiseta!
- ¡No, venga, el traje!
- ¡No me llega el pelo para hacerme el moño sola!!!
- ¡Camiseta!”

10.- José Ramón nos especifica que: “Pasé una entretenida tarde, entre paseo para ir a buscar la percusión a Secretaría y las risas para grabar el mayo a la décima o undécima vez”.

11.-Teresa y Jorge añaden: “Estamos muy satisfechos con el resultado y con la buena acogida de la gente. A pesar de la dificultad de seguir el mismo ritmo, ¡pudimos con ello!”

12.- Fernando relata que: “Me grabé varias veces y me oía la voz fatal y muy postizo. Al día siguiente opté por hacer playback. Disfruté y me lo pasé bien grabando. Mucha satisfacción con el resultado final del vídeo. Esta crisis está sirviendo para ponernos retos nuevos”.

Y para terminar Inma L. nos dice: "A falta de podernos juntar en los ensayos habituales, ha sido una manera de hacer algo en grupo y seguir conectados, aunque sea en la distancia. Claro ejemplo de que el grupo lo formamos entre todos, cada uno somos como unas notas que conforman la canción Mayo de Alba."

El día 30 recibimos un “guasap” de Inma con el resultado en forma de vídeo. Ahí estaba, a punto de ver la luz, todo nuestro trabajo cristalizado en esta pequeña joya. El corazón se me acelera y cuando por fin lo abro, el resultado me emociona, cuánta profesionalidad rezuma aquello, que entre todos, con ilusión y cariño, hemos creado. El montaje de Víctor Martín es para quitarse el sombrero. Así y a través de estas líneas queremos enviarle nuestro más sincero agradecimiento. Por cierto, ¿lo veremos algún día vestido de calzón?
 

Isabel Castillo Pes

Enlace al vídeo del que hablamos

Las negritas en el texto son del blog.

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 6

domingo, 4 de octubre de 2020

De libros y viajes - 2020

Una experiencia de libro

Mi nombre es Vanessa Gargallo Marco y he bailado la jota desde que tengo uso de razón. Mi madre y mis abuelos vivieron en París muchos años y echaban mucho de menos sus raíces; creo que es por eso que cuando nací volvieron a casa. Decidieron disfrutar de la tierra y del folklore a través de mí, y allí estaba yo, con cuatro añitos bailando con una pandereta en un grupo de Zaragoza. Lo que no sabían, ni ellos ni yo, que esa afición sería el principio de algo superespecial que aun hoy en día forma parte de mí y me acompañará siempre.

Los veranos de mi infancia los pasé en Berdún, en el pueblo de mis abuelos, y allí Charis y Paco nos enseñaban danzas y jotas que luego bailábamos por los pueblos de alrededor. Ese fue mi primer contacto con el grupo Alto Aragón. Después me fui a vivir a Hecho y para que no perdiera mi afición por la jota, mi abuelo me llevó a la escuela del grupo en Jaca y allí ensayaba para actuar en el festival de la Cueva. Pero no duré mucho en la escuela, con 11 años ya pertenecía al grupo y junto con mi inseparable amiga Susana empezamos a viajar y a actuar por todos lados. Es más, con 11 años viajé a Dijón y ganamos la medalla de oro. Recuerdo cada momento de ese viaje y cada sensación, fue algo increíble. Y ese solo fue el principio de una larga lista de recuerdos y experiencias.

No sabría decir qué viaje me cambió más la vida pues todos fueron especiales y de todos aprendí algo, pero creo que el viaje a Taiwán me marcó especialmente por varios motivos: Tenía 13 años cuando fui, cogí mi primer avión, estuve 15 días fuera de casa sin mi familia (creo que nunca había estado tanto tiempo separada de ellos) y sobre todo el choque cultural que viví.

Ver aquellos templos inmensos por todos lados, gente y costumbres tan diferentes a las mías, el contraste entre ricos y pobres fue viajar a otro mundo, y siempre he sido muy consciente que esa vivencia me cambió la forma de ver las cosas y la vida. Si me lo permitís, me gustaría agradecer a Elsa y Fernando su paciencia infinita, que como “mis tutores del viaje” tuvieron que tener, porque el tema de la comida… ¡me daría para un libro aparte!

Y hablando de libros, hace tiempo quería escribir un cuento infantil y un día soñé Un dragón con suerte. Es la historia de Yong, un niño que con su coraje y su bondad nos enseñará la importancia de compartir y resolver los conflictos de una forma pacífica y sencilla. Cuando la aldea donde vive decide capturar al dragón de la suerte, él no duda en ayudarlo para que sea libre. Para ello tendrá que convencer a todos de que, si colaboran y son generosos, podrán tener al dragón de la suerte sin necesidad de encerrarlo.

Cuando la imagen del dragón y de la aldea china me vino a la mente, inconscientemente recordé mi viaje a Taiwán. El que el protagonista sea demasiado pequeño pero haga grandes cosas, los valores de respetar, compartir, solidaridad… creo que es algo que aprendí con el grupo folkórico Alto Aragón y de algún modo están reflejados en este cuento.

Mientras estaba en el grupo era para mí una forma de pasármelo bien, haciendo lo que me gustaba y viajando de aquí para allá. Con los años veo que fue mucho más que bailar la jota. Adquirí un sinfín de valores que hoy en día me definen y me encantan. Al fin y al cabo era una niña que pasó su adolescencia conviviendo con mucha gente de todas las edades y de lugares diferentes y eso enriquece a cualquiera. Además la permanencia en el grupo implicaba responsabilidad con mis compañeros, con los espectadores, con el vestuario…  Mi paso por el grupo fue intenso como un campamento de verano y aprendí muchísimas cosas que me han servido en mi vida personal y profesional y que ahora, de algún modo, también me lo recuerda “Un dragón con suerte”.

Pero, si hay alguien a quien le debo toda esta vivencia y experiencia no es otro que a mi abuelo Domingo. Si no hubiera sido por él todo habría sido diferente. Él me llevaba a los ensayos y se esperaba horas y horas a que terminará para llevarme al pueblo otra vez. Puede parecer algo normal, pero los que lo conocisteis sabéis que fueron muchas horas, muchos días y muchos años. Cuando nos dejó también se acabó la jota para mí. Ya cada vez iba menos pues con la universidad y el trabajo me era muy difícil, pero al faltar él se me hizo imposible.

Ahora veo al grupo y me trae recuerdos preciosos. Cuando os vi actuar en Berdún en el 2017 lo sentí muy cerca y me hizo muy feliz porque entendí lo feliz que él había sido todos esos años y el orgullo que sentía hacía el grupo y hacia mí. Por eso, espero volver algún día para hacerle un pequeño homenaje y para reencontrarme con aquella familia que me vio crecer y de la que tengo recuerdos maravillosos. Así que espero que nos veamos pronto y mientras tanto, os seguiré en vuestra andadura que espero que sea por muchos años más hasta que me pueda unir a ella de nuevo.


Vanessa Gargallo

Las negritas en el texto son del blog.

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 6 (Segundo Trim. 2020)