Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rusia. Mostrar todas las entradas

29 junio, 2022

Anécdotas de distintos años - 2022

 Paco y Arancha han hecho memoria y nos traen momentos vividos como los días del grupo, viajes, visitas… y fotos curiosas.

En cierta ocasión nos llevamos un baúl vacío en el autobús. En Rusia nos dimos cuenta que se nos habían quedado en Jaca los “churros de Ansó”. Y esos lugares peculiares donde nos ha tocado cambiarnos para actuar.

SABÍAS QUE...

 Cuando salíamos a actuar a los distintos lugares, siempre teníamos tiempos “muertos” en los que no había nada que hacer. Los componentes del grupo se las ingeniaban para no caer en el aburrimiento con distintos juegos de “patio de colegio”, como el pañuelo, cantando canciones y hasta haciendo campeonatos de fútbol… ¡internacionales! Otra forma de hacer amigos cuando el idioma no acompaña.

Los integrantes del grupo ya están acostumbrados a cambiarse de ropa en cualquier lugar y bajo cualquier circunstancia; sin embargo, nadie se esperaba que, en Lituania, nos cambiáramos… ¡En un museo! Concretamente en el museo Sodyba Petriukas, en Dubingiai. Rodeados de restos arqueológicos y entre pasarela y pasarela, nos preparamos para un laaaargo día (pero eso es otra historia).

Bélgica es un país al que hemos viajado en varias ocasiones, pero de cada una de ellas guardamos un recuerdo distinto. Como, por ejemplo, el año que fuimos con el maletero hasta arriba de equipaje, para darnos cuenta, al descargar, que uno de los baúles que se había metido iba vacío… ¡Qué cabeza!

Era tradición celebrar una vez al año el “día del grupo”. Una excusa como otra cualquiera para reunirnos y pasar un buen rato entre comida, juegos y disfraces. Este día se celebró en varios lugares, como la huerta de Máximo o en La Carrosa.

       

 Y, si en ocasiones echábamos cosas de más al maletero, en otras la cabeza nos ha fallado y, por un despiste tonto, nos hemos dejado una pequeña pero importantísima parte del vestuario. Así ocurrió cuando, al llegar a Rusia, nos dimos cuenta de que no habíamos cogido los churros de Ansó. Pero ¡que no cunda el pánico! Con un poco de creatividad y maña, conseguimos salir del apuro… ¡y con mucha dignidad!

Las horas que los componentes del Grupo han pasado subidos en un autobús son incontables. Siempre surgen entretenimientos, como juegos, canciones, etc. A raíz del viaje que el grupo hizo a Nueva York, en el autobús aparecieron 3 barrios o sectores: el barrio chino (la parte de atrás), Manhattan (parte delantera) y barrio Morfeo (parte central del autobús).

Viaje a Dinamarca – Barrio Chino

Cuando decimos que el Grupo “Alto Aragón” es una gran familia, no lo decimos en broma. A lo largo de estos años en el grupo se han formado matrimonios, que han dado hijos o hijas que han continuado con el legado; pero también primos, tíos, sobrinos y hasta abuelos con nietos han llegado a coincidir en rondas y actuaciones.

En los festivales de 1999 (de Jaca), fuimos los encargados de formar en el pabellón el famoso dibujo del festival, donde aparecen personajes de diversos países. Para ello, los integrantes del resto de grupos nos prestaron ropa auténtica de sus espectáculos y, gracias a ello, pudimos llenar de color y vida el escenario.


A lo largo de todos estos años, hemos sido retratados en infinidad de fotos, aparecido en artículos de periódico, programas de televisión… y también plasmados en un lienzo. Fue hace unos años gracias a Esperanza Altuzarra, que muy amablemente vino a secretaría a hacernos distintas fotos que luego transformó en obras de arte, que pudimos disfrutar en el Museo Diocesano durante unas semanas. ¡Gracias, Esperanza!

Ni más ni menos que hasta en dos ocasiones hemos coincidido con el gran José Antonio Labordeta fuera de nuestro país: esto ocurrió en Nueva York y en Marruecos.


Otra cosa no, pero en el grupo nos gusta celebrar las cosas. Y nos gusta mucho. Tanto, que el año que viajamos a Puerto Rico, debido al cambio de hora, ¡celebramos Nochevieja dos veces, a falta de una!

Cuando viajamos fuera de Jaca, no sólo nos dedicamos a actuar. Siempre sacamos un rato para hacer turismo y visitar así muchas maravillas ocultas. Todas son memorables, aunque no todas por el mismo motivo. Uno de los lugares que sin duda quedará en el recuerdo de todos es la visita al campo de concentración de Majdanek, en Polonia. Tristes recuerdos de un pasado que jamás se debe repetir.


 Paco Betés y Arancha Marín

Newsletter “De Capazo Núm. 13 – Marzo de 2022

Las negritas y en rojo son del blog.

29 marzo, 2022

Por la PAZ - 2022

 

Por la paz

En los últimos años el Grupo Folklórico Alto Aragón ha viajado a países de una zona geográfica que hoy está tristemente de actualidad.

En 2017 lo hicimos a la capital de Lituania, al festival Balkia, que tiene por finalidad reivindicar las señas de identidad de los países bálticos. Aurelius, uno de los guías, nos hablaba de los años de sometimiento durante la época soviética, de las ansias de libertad de los lituanos y de los recelos y desconfianza en la actualidad hacia los dirigentes de sus vecinos rusos.

Lituania. Ministra de Cultura. 2017

Fue en 2019 cuando participamos en el “Festivalul Inimilor” de Timisora. El llamado “festival de los corazones” había surgido en 1989 para celebrar la vuelta a la libertad en Rumanía. Nuevamente la palabra libertad.

Timisoara-Rumanía 2019

En 2015 estuvimos en el Eurofolk, en Polonia. Este Festival por la concordia y la cultura europea se celebraba en Zamosc y también actuamos en Tarnogrod, localidades a muy pocos kilómetros de la frontera ucraniana y con tristes recuerdos de la Segunda Guerra Mundial.

Visitamos el campo de concentración de Majdanek, próximo a Lublin. Un silencio que se cortaba, el horror vivido parecía palparse, los rostros serios de los ciudadanos israelíes que también lo visitaban, el bajón anímico cuando regresamos al autobús… Sobrecogimiento, estupor, indignación y el deseo de nunca más.

Campo Concentr. Majdanek Polonia

Zamosc, Tarnogrod y Lublin estarán recibiendo refugiados por su proximidad a Ucrania. Nuevamente horror, huída, desplazamientos… La historia se repite.

Festival Golden Ring, en 2018, en la ciudad rusa de Suzdal y con actuaciones también en Vladimir y Yuriyev-Polsky. Repasando la documentación leemos que la finalidad del festival es, citamos textualmente, “promover la solidaridad, la convergencia, el diálogo cultural y el entendimiento entre los pueblos”. También el deseo de “mostrar a la comunidad internacional la actitud de bienvenida de los rusos y expandir la cooperación cultural internacional”.

Rusia Clausura Festival 2018

En nuestra estancia en Moscú visitamos el Kremlin, allí está el edificio presidencial. ¡Qué decisiones tan terribles e injustas se han tomado estos días entre esos muros!

Moscú Kremlin 2018
Por nuestra parte, que el folklore y la cultura sean realmente herramientas de paz, diálogo, solidaridad y entendimiento entre los pueblos.

Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 13 (Primer Trim. 2022)

Las negritas son del blog

21 octubre, 2020

Manteniendo las amistades - 2020

Nuestras guías en Italia, Rusia y Rumanía: Elena, Anna y Patricia

Como sabéis, el grupo hace cada año un viaje al extranjero para participar representando a España en alguno de los importantes festivales internacionales que organiza CIOFF.

Cada uno de esos viajes nos brinda la oportunidad de descubrir un país nuevo, su cultura, gastronomía (¡esto se nos da fenomenal!) y por supuesto su folklore. A cambio, nosotros trabajamos ilusionados durante meses, para poder enseñarles una pequeña muestra de nuestras tradiciones.

Una parte muy importante para todos los grupos son los guías. Estos se encargan de ayudarnos, cuidarnos e informarnos de todo lo que la organización dispone. Suelen estar todo el día con nosotros, nos acompañan en las excursiones, ven todos nuestros ensayos y viven el festival de una manera muy diferente a como lo vemos nosotros o el público. Son, sin duda, parte de la esencia de cualquier festival. En la sombra y junto con los organizadores, son los encargados de velar para que todo salga bien.

Para esta nueva edición de “De Capazo” hemos querido recuperar el contacto con algunas de las guías que nos acompañaron en nuestras actuaciones internacionales. Cuando les pedimos colaboración no lo dudaron ni un minuto, ¡qué suerte tuvimos con todas ellas!

 ¿Os acordáis de Elena?

Elena como una más del Grupo

 En Gorizia pasamos unos días geniales a caballo entre Eslovenia e Italia. Elena nos recibió con una sonrisa y nos acompañó en todo momento, aunque alucinó cuando le dijimos que queríamos ir a Eslovenia. En 2013 estaba recién llegada de Australia, trataba de buscar un futuro y estaba segura de que le alejaba de su querida Gorizia. Hoy en día vive en Perth, al oeste de Australia.

Fue un festival muy corto, pero aun así visitamos la propia Gorizia, el castillo de Predjama y las cuevas de Postojna en Eslovenia, además de Bérgamo y Mónaco en los trayectos.

Un escenario espectacular llenaba la plaza central de la ciudad y el público la llenaba noche tras noche.

Anna fue la sonrisa de Rusia. Dulce, risueña y servicial se mantenía siempre atenta a su supervisora (muy soviética y de poco diálogo).

Anna, la primera por la izquierda, con otras guías del festival

 El de Rusia fue un festival diferente, hecho para los grupos en lugar de para el público. En que conseguimos asimilarlo, lo disfrutamos. Tanto como disfrutamos de la Rusia rural, que parece sacada de una acuarela del siglo XIX.

Cuando el verano pasado viajamos a Rumanía, Patricia no dudó en ayudarnos en todo lo que necesitamos esos días, poniendo a nuestra disposición todo lo que estaba en su mano. La ciudad de Timisoara nos encantó, en cada rincón encontrábamos algo para visitar y su gente nos hizo sentirnos como en casa.

Patricia, la segunda por la izquierda, con otros guías que nos acompañaron

 Lo primero que les preguntamos es ¿cuál fue vuestra reacción al conocer que os tocaba guiar y acompañar al Grupo Alto Aragón de Jaca, a España?

Para Anna, esta fue su primera experiencia como guía. Nos cuenta, contenta, que la organización les permitió elegir el grupo al que querían acompañar, y ella, de forma espontánea y subjetiva, eligió España.

Elena nos cuenta que acababa de regresar de pasar 6 meses en Australia (país en el que vive actualmente) y llegó a Gorizia para participar en el festival. “En cuanto nos dijeron que había un grupo de España, pedí ser su guía, ¡estaba realmente feliz!”.

Para Patricia fue, antes que nada, una gran responsabilidad. “España participa muchas veces en el festival y siempre es uno de los grupos importantes”, nos indica. Todas coinciden en lo mucho que disfrutaron acompañando a un grupo tan heterogéneo como el nuestro, con personas de todas las edades.

Anna nos confiesa que, nada más vernos, tuvo una gran impresión de nosotros y, añadiendo un poco de poesía rusa, nos define como “personas de corazón abierto  y amigable”

Todas fueron unas fantásticas guías pero teníamos ganas de saber si habían hecho antes  los deberes. ¿Teníais información sobre el grupo, nuestra ciudad, país o folclore antes de comenzar el festival?

Elena nos cuenta que el festival les proporciona la información que el grupo aporta al mismo, por lo tanto conocía de dónde veníamos y había visto fotos nuestras.

Patricia ya conocía España, aunque reconoce: “No sabía mucho de Aragón y nada de Jaca, pero estaba familiarizada con los trajes tradicionales”.

Anna confiesa que no sabía nada sobre el Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca antes del festival. Pero en cuanto nos conoció, emprendió una tarea de reconocimiento en RRSS, vio nuestras fotos y videos, “entonces me interesé en la música tradicional de España”.

Hay varios momentos importantes en cada festival y uno de ellos es, sin duda, el debut. Nervios que se mezclan con el cansancio físico y que la euforia consigue disimular (al menos hasta que toca ponerse a dar saltos), y esa extraña sensación de “¿les gustará?”

¿Cómo recordáis vosotras ese debut? ¿Qué pensasteis cuando nos visteis actuar por primera vez?

“A mí no me sorprendió demasiado”. Eso nos suelta Anna, armada de sinceridad rusa. Se había dado un atracón de videos en Instagram y Facebook… ¡como para sorprenderse! “Pero para el público fue diferente. La música llenó toda la sala de conciertos, ¡fue un espectáculo maravilloso!”.

Elena nos responde honesta…”creo que fue hace al menos 7 años, ¿verdad?  Recuerdo muy bien vuestros trajes y me quedó grabada la similitud con algunos bailes de mi región”.

Patricia, que tiene los recuerdos de nuestra visita a Rumanía mucho más recientes, nos responde entusiasmada “¡me hicieron soñar con su país!”. Para ella la sorpresa fue menor, ya que nos había visto durante los ensayos previos, “pero el momento en que estabais en el escenario fue una experiencia muy diferente, ¡fue lo mejor!  La variedad de movimientos, el baile de palos y el grupo vocal me impresionaron profundamente. El ambiente era mágico, ¡ganasteis el corazón del público con vuestras sonrisas sinceras!” Vaya, esto de las sonrisas sí que es nuevo, ¿no estarás exagerando, Patricia? “Fue impecable, Rumanía os aprecia mucho y me siento honrada por mi experiencia con vosotros”.

En Jaca también tenemos un festival folclórico, uno muy bueno. Pero tal vez lo mejor de nuestro festival es lo implicada que está siempre la ciudad, la cantidad de gente que lo vive desde dentro y se implica en él. ¿Cómo se vive en vuestras ciudades el festival folklórico?

Anna reconoce que no lo sabe. Tranquila, estuvimos allí y sabemos que el vuestro es un festival un poco especial.

Elena nos cuenta que no tuvimos mucha suerte con la edición en la que participamos. “Entonces el festival estaba bajo otra organización, desafortunadamente programaron un evento poco original para Gorizia. Según me cuentan mis compañeros, un par de años después algunos guías decidieron hacerse cargo. Han conseguido hacer un festival más joven y fresco”.

“En Timisoara toda la ciudad tiene un ambiente muy agradable, solo encuentras buen rollo, una ciudad feliz, llena de flores. El corazón de nuestra ciudad nos reúne a todos para vivir emociones difíciles de plasmar en palabras”. ¡Guau! Podemos volver cuando quieras… “Yo ya no puedo esperar a que llegue julio, adoro conocer gente nueva y compartir experiencias”

 Ahora que hemos conseguido que reconozcáis que el grupo Alto Aragón es la pera limonera, ¿podéis ser sinceras y hablarnos de los momentos que fueron más difíciles durante el festival?. Seguro que no os lo pusimos tan fácil, ¿verdad?

Para Elena esta fue su última colaboración con el Festival Castillo de Gorizia. Nos lleva la contraria y nos dice que sí, que se lo pusimos muy fácil y que lo que recuerda es todo bueno. “Solíamos ser dos guías para cada grupo, pero ese año era solo yo”. “Fue agradable tener esa responsabilidad y salir airosa, como la visita que hicimos al castillo y la cueva de Eslovenia, ¿recuerdan?”

“La organización del festival estuvo muy bien durante toda la semana, todo estaba en orden”, nos dice Anna. “El único momento en el que tuve que lidiar con mis superiores fue con vuestra vuelta a España. Era demasiado temprano y tenían demasiado tiempo en el aeropuerto. José me pidió que os ayudase. No fue fácil convencer a los organizadores, pero afortunadamente lo conseguimos.” Sí, y pudimos pasar una buena mañana de turismo en la preciosa Suzdal. “Lo mejor fueron los rostros sonrientes y las palabras de agradecimiento”.

Patricia nos echa de menos y manda besos para todos. ¡Menos mal que le hemos preguntado por los momentos malos! “Para mí fue una experiencia única. Traté de ofrecerles un pedazo de mi corazón. No fue difícil cumplir con los horarios de la organización y cuando tuvimos que improvisar siempre tuve su apoyo”.

Muchas gracias chicas. Ha sido un placer tener este reencuentro virtual, ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse… ¿Qué nos dices de los festivales australianos, Elena?

“¡España siempre y para siempre! Ustedes fueron simplemente increíbles, cuanto más escribo, más recuerdos me vienen a la mente. El 'aperitivo' en el centro de Gorizia... todavía debo tener las fotos en mi Facebook”.

A Anna le encantaría que volviésemos a Rusia y está “muy feliz de que nos gustase su país”.

“Mi país os echa de menos, para mí fue increíble la experiencia con vosotros”, nos dice Patricia, que, como podéis ver, no pierde intensidad ni en “modo virtual”.

Se despiden de nosotros tal y como se presentaron en Gorizia, Timisoara o Suzdal, con una sonrisa de oreja a oreja.

Nos han mandado como encargo MUCHOS BESOS virtuales para todos, que nos llegan desde tres países que forman parte de los mejores recuerdos de este grupo.

  José Mari Palacio y María Martínez

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 6 (Segundo Trim. 2020) 

07 marzo, 2019

Festival Golden Ring (y 3) - Rusia 2018


05/09/2018


Ensayo después del desayuno y hoy la visita turística es en la propia ciudad de Súzdal. Ya comenté que los grandes espacios abiertos y los edificios en general de poca altura la hacían parecer mucho más grande de lo que a primera vista parece. La guía nos comenta como muestra de su pequeñez que la calle principal sólo tiene tres kms. Realmente tenemos conceptos distintos sobre las distancias entre ciudades y el tamaño de las mismas. La visita muy agradable con la guía que nos explica las cosas en español como el día anterior. Nos cuenta las características de varios monasterios, a los que no accedemos y vamos haciendo fotos de forma relajada, algunos han servido de cárceles en algunos momentos de su historia. Han tenido épocas más prósperas pues ahora parecen tener pocos monjes y algunos están cerrados. La localidad es atravesada por el rio Kamenka en cuyas orillas se
sitúan algunos de ellos y nuestro complejo turístico-deportivo. Ahora que vamos andando nos hacemos una idea más exacta de la ubicación de nuestra residencia y de su relación espacial con el resto. Nos está haciendo unos días luminosos y despejados y hasta calurosos, cosa que nos sorprende; esperábamos algo más de fresco.  Atravesando el río por una de las pasarelas que hay para peatones llegamos a un mercadillo no muy grande pero colorido. No todo es de fábrica, hay bastantes objetos pequeños que parecen hechos como trabajos
manuales. En uno de los puestos una señora más bien joven chapurrea el español, lo que nos da pistas de que no sólo chinos vienen por aquí.  Nos recoge el bus para ir a comer. Al acabar, a cambiarse y a la prueba de sonido; en esta ocasión entre la misma y la actuación hay poco tiempo y se ha visto la conveniencia de ir ya cambiados.


La actuación es de doce minutos, menos nervios y todo más engrasado. La actuación sale según lo previsto, bien. Como es la última, después de actuar todos los grupos, hay un pequeño acto oficial de agradecimiento a los participantes en el mismo escenario, reparto de recuerdos del festival que se entrega a cada director.


Para finalizar, por la noche gran cena de gala para todos los participantes, con música en vivo y baile.  La verdad que ha sido un gran festival, por el recibimiento, la comida, los recorridos turísticos y por qué no decirlo, por haber tenido poco trabajo.


06/09/2018


Mañana relajada visitando Súzdal pero a nuestro aire. En general hay quien ha
ido a comprar los últimos recuerdos para familia o amistades y quien se lo ha tomado más relajado, tomando una cerveza o simplemente paseando por la zona del mercado y adyacentes. Sigue haciendo un día luminoso y hasta un poco caluroso. Comida y a recoger el apartamento y concentrar las maletas e instrumentos en la cafetería que sirvió de recibimiento y ha sido nuestro lugar de expansión por la noche.


A la hora acordada con puntualidad milimétrica aparece el autobús para cargarlo y partir hacia Moscú. La circulación es relativamente lenta a pesar de ser por autopista, con muchos atascos, por obras y por mucho más flujo de vehículos. Parada estándar para ir al lavabo; entramos “a mogollón” sin ver que había que pagar. Una señora no sé si cuadrada o redonda, que sobresalía detrás de un pequeño mostrador camuflado en un rincón, dijo algo en ruso con voz autoritaria al tiempo que golpeaba el mostrador con un rollo de papel higiénico. La turva que
avanzábamos hacia los servicios se frenó en seco para volver sobre nuestros pasos y evaluar la situación. Como siempre José Mari, nuestro presi fue nuestra salvación, explicando el procedimiento y facilitándonos pequeñas monedas, unos céntimos de rublo que nos permitirían salvar la barrera invisible que la señora había establecido. Retomamos el viaje y cada pocos kms atasco, seguimos y lo mismo. Nuestro chófer decide salirse de la autopista y comienza una especie de recorrido algo surrealista, pasando de carreteras normales a estrechas y tortuosas para pasar por zonas sin pavimentar, tardando más de cinco horas desde la hora de partida a los alrededores del aeropuerto, ya anochecido. Al reconocer las luces y edificios exteriores del mismo, estalló un aplauso general al conductor, Anatoli, que consiguió  que en algún momento tuviéramos la mosca tras la oreja.


Pequeñas complicaciones al efectuar la facturación del equipaje, ya que en cada aeropuerto tiene sus normas,  y aquí ponían pegas con un gran bulto en el que llevábamos trajes de Hecho y Ansó y con subir dos acordeones a la zona de pasajeros, repitiendo lo que habíamos hecho a la ida. Estas complicaciones de razonar, negociar, conseguir se las comen como siempre los responsables de viaje y no siempre llegan a oídos del resto de participantes. Hay que agradecer a estas personas el trabajo extra que tienen en cada viaje, siempre pendientes de la organización del festival de  turno,  de los detalles del día a día  y del conjunto de componentes.


Una vez embarcados no hubo más imprevistos llegada a Barcelona, recogida de equipaje y ya estaba esperándonos el autobús que nos traería a Jaca. A cargar y comienza el regreso. Realizamos ya de día una parada en las afueras de Lérida para desayunar unos más frugales y otros más contundentes, iniciando el último tramo para llegar a Jaca cerca del mediodía


Un disfrute de festival.


Álvaro

31 enero, 2019

Festival Golden Ring (2) - Rusia 2018


Viaje a Vladimir y comienzo del festival.

03/09/2018

Nos desplazamos a la ciudad de Vladimir, de unos 350 mil habitantes en donde comienza oficialmente el festival Golden Ring. Esta localidad es la capital del óblast del mismo nombre y sus monumentos blancos junto con los de Suzdal, son patrimonio de la humanidad según la Unesco. Un óblast equivaldría más o menos a nuestro concepto de departamento o provincia. La Federación Rusa está compuesta por la suma de los óblast, los krais (regiones), las repúblicas que son nueve y dos ciudades autónomas, sumando un conjunto de ochenta y tres territorios federados. Nos muestran la zona monumental con edificios religiosos e históricos, entre otros la catedral de San Demetrio y la Puerta Dorada, una especie de arco de triunfo más compacto y voluminoso que los nuestros, que fue en su momento una de las puertas de la ciudad. Es Vladimir un nudo ferroviario de la zona. Cuando íbamos a empezar la visita a la zona monumental llega nuestra compañera y directora de baile, Inma L., que por motivos particulares no pudo partir de viaje con todos.  A continuación un poco de tiempo libre para tomar un refresco o comprar algún recuerdo antes de que nos recoja el autobús para ir a comer. En una avenida próxima una gran estatua de Lenin observa el escaso tráfico. Los símbolos de todo tipo relacionados con el régimen anterior son habituales en edificios oficiales y plazas públicas.

Comida en restaurante y posterior desplazamiento al lugar donde comienza el festival. El edificio es una escuela de música y danza que no interrumpe su gran actividad, coincidiendo por el laberinto de pasillos, alumnos con instrumentos, chiquillas en mallas o personas de los distintos grupos que participamos en el festival con nuestros trajes típicos. A las cuatro de la tarde, prueba de sonido con un tiempo rigurosamente medido, hizo que las dudas y reajustes de espacio, distribución de micros y organización del baile, acabara resultando un poco escaso para la meticulosidad de nuestros directoras de baile y rondalla. A continuación a cambiarnos en una de las aulas que se convierte en vestuario. 


Los responsables tienen reunión con la organización, entrevista con una televisión y siempre atentos a que todo el mundo esté a punto. El espectáculo comienza a las seis en punto, pero al ser el cuarto grupo nos hace salir casi a las siete. Las esperas y la tensión previa hacen que se vaya acumulando el cansancio aunque la actuación es de sólo diez minutos que se convierten en once. Un público muy agradable, pedía un bis, pero el siguiente grupo esperaba ocupar el escenario. Participamos grupos de Polonia, Croacia, Italia, Austria y el grupo ruso que nos recibió además de nosotros.
Volvimos de Vladimir a Suzdal para la cena y el descanso. Habían preparado para los grupos una fiesta de la amistad con música disco, pero el cansancio del día invitaba más a tomar una cerveza de forma relajada en la cafetería del complejo.

04/09/2018

Después de desayunar a las 9 como otros días, nos espera el autobús para visitar Yuriyev-Polsky. Es una ciudad de aspecto más rural.
 Nos reciben en la plaza principal, junto al monumento del fundador de la ciudad dos músicos de acordeón y balalaika y dos damas, todos con el traje típico, que nos cantan una canción de bienvenida con mucha energía. Al finalizar nos ofrece torta, que presenta en una bandeja para que pellizquemos un trocito y lo pongamos en un pequeño recipiente que contiene sal. Nos dirigimos, pasando al lado del monumento a los caídos en la Segunda Guerra Mundial, 

a un grupo de edificios históricos próximo, compuestos por iglesias de distintas épocas donde se realiza una visita guiada. También forma parte del conjunto, un museo sobre la invasión napoleónica donde hay mapas, planos de la época, armas, herramientas, cuadros de dirigentes militares y donde se reflejan distintas hazañas protagonizadas en el frente de Moscú por ciudadanos de la localidad. En una zona ajardinada entre los edificios, nos explican la artesanía y recursos de la zona. Los músicos de la recepción y otros colaboradores nos acompañan y cantan, organizando juegos relacionados con las canciones.

Nos acompañan a un restaurante para tomar la comida del mediodía. Está bien aunque hay quien le resulta chocante que se repita lo que llamamos “ensaladilla rusa”, hoy nos lo sirven por tercer día consecutivo. Por otra parte la comida es de calidad y bien de cantidad.
Nos llevan al lugar donde haremos la actuación; el edificio por dentro se ve antiguo y parece que le falta un poco de pintura o mantenimiento, pero en general limpio y sin mota de polvo. Hoy es de 45 minutos y compartiendo escenario con un grupo local de niños, que a pesar de su juventud realizan todas sus piezas con mucha desenvoltura y fluidez; se ve un grupo muy disciplinado. El público nos recibe muy bien y nos transmiten su agradecimiento por venir de tan lejos para mostrar nuestro folklore.

Después de cambiarnos y cargar el autobús, nos llevan a cenar. Sólo entrar al restaurante se ven detalles que denotan una celebración. Tres vasos con cada servicio, incluída una copita, flores y zumo y fruta. Estamos acompañados por las autoridades locales y representantes de la administración y de la cultura, dicen la  “Ministra de Cultura” de la provincia o equivalente. 
Para redondear música en vivo y un poco de vodka para los brindis de rigor. Con un tono un poco más jovial que los otros días volvemos a Súzdal para descansar.

Álvaro

11 noviembre, 2018

Festival Golden Ring (1) - Rusia 2018


31/08/2018

No hay situaciones originales a estas alturas de nuestra historia folklórica, cargamos el autobús, despedida de familiares y partida de Jaca a las 11 de la mañana en un día suave. Paramos en el Bruc a comer. Llegamos al aeropuerto y realizamos los trámites y controles habituales previos al embarque. Salimos del Prat de Barcelona a las 18’30. Nervios por parte de algún componente que va a realizar su primer vuelo y una cierta excitación generalizada conforme nos acercamos al momento de partida. Tarde luminosa mientras el avión se desliza para el despegue. Nos esperan unas 4 horas de vuelo. Llegaremos a media noche, hora local de Moscú.

01/09/2018

Aterrizamos algo después de las 12, una hora más que en España. Hay que esperar que salgan las maletas por las cintas, recogerlas, cargar el autobús y partida para el hotel. Una persona nos espera en el aeropuerto y se despide cuando estamos para partir. Grandes anuncios donde domina el ruso y el chino; el inglés escaso, nos da idea de lo que pronto constataríamos, los turistas son mayoritariamente chinos.  Al llegar al hotel ya nos espera otra joven de la organización que nos ayuda a repartir las habitaciones que ocuparemos dos noches, casi las tres de la madrugada.

El desayuno es a las 9 y buffet libre. El personal se aprovisiona de moneda local pues tenemos previsto salir por Moscú. La temperatura suave, agradable, está despejado y el personal relajado.
Las avenidas enormes con amplios espacios verdes y arbolados a distancia de las casas grises y uniformes. Vamos en metro y visitamos la plaza donde está el Bolsoi, una gran estatua de Marx destaca en la plaza de enfrente. No muy lejos la Plaza Roja y el Kremlim que vemos por fuera. Entramos por la Puerta Ibérica nos dice José Mary, nuestro presi que se ha documentado bastante bien. Mucho turista y buena parte de la misma ocupada por gradas para próximos eventos. La imagen de la Plaza Roja parece empequeñecida, al tener en la memoria los desfiles del 1 de Octubre, los camiones con misiles que en su día veíamos en las noticias televisivas. La atravesamos y salimos a una gran avenida paralela al río Moscova que nos llevará a la Catedral de Cristo Salvador. Muy bonita, espectacular, dicen la más alta de Rusia.

Por la tarde regresamos al metro para visitar alguna de las estaciones más espectaculares. Estación Plaza de la Revolución con sus estatuas de bronce y la de Kiev con pinturas y mosaicos
representando el ideal socialista, el ejército, grupos de trabajadores diversos, en sus actividades y tiempo libre. Disfrutamos. Todo está muy limpio y cuidado. Por fin visitamos una calle comercial con bastantes tiendas de recuerdos y bares, para pasear y tomar algo.

02/09/2018

Después del desayuno se carga el equipaje en el autobús y regresamos al centro de Moscú para visitar el Kremlim, en esta ocasión vamos acompañados de una guía turística que nos ha facilitado la organización y que nos explica los detalles del recorrido en español.  Estando ahí llega una comitiva de supercoches negros que son recibidos por militares en traje de gala, dicen que llega el presidente Putin.

Tomamos el autobús que nos trasladará a Suzdal, pequeña localidad de unos diez mil habitantes donde nos alojaremos durante los días del festival. Luego vimos que no era tan pequeña aunque el número de habitantes debía ser cierto, pero el hecho de que hubiera muchos conventos y grandes espacios abiertos, y viviendas pequeñitas, la convertían en una localidad que ocupa mucha superficie. Comemos en un restaurante de la autopista y llegamos a nuestro destino a las 17 horas que es la hora que nos habían anunciado.

Recepción con un coro de niños y música y un té o infusión con pastas y dulces. Nos asignan las habitaciones que serán las que ocuparemos el resto de días. Una vez organizados, cena y un espectáculo para nosotros los grupos participantes. Un grupo ruso sensacional, de 11 componentes con instrumentos muy originales y grandes voces.

Álvaro

13 septiembre, 2018

En la prensa digital - 2018

La esencia aragonesa conquista Rusia de la mano del Grupo Folklórico Alto Aragón

El Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca vuelve a casa tras una muy buena participación en el festival Golden Ring, uno de los cuatro festivales CIOFF (Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales Folklóricos) de Rusia. La variedad de los bailes, músicas e indumentaria del folclore aragonés tuvo una gran acogida entre el público ruso, que quedó sorprendido, y entre los grupos con los que compartieron escenario: de Croacia, Polonia, Austria, Italia y varios del propio país, informa el conjunto Alto Aragón en una nota de prensa.