17 julio, 2021

No faltaron el salterio y la flauta - 2021

 La catedral acogió en la tarde de san Juan, al término de la novena, un improvisado concierto con la participación de Enrique Tello. Luis Salesa y David Finestra

El salterio y la flauta no faltaron este año a la fiesta, a pesar de suprimirse las procesiones

EPA. La música orosiana, interpretada con la flauta y el salterio, no faltó este año a la fiesta, a pesar de suspenderse los actos procesionales de los días de san Juan y santa Orosia. Tres músicos, uno por cada uno de los grupos que acompañan a la patrona en los tradicionales festejos, improvisaron un sencillo acto al final de la novena en honor a la Santa en la catedral, el jueves 24, después de la bendición de las medallas y de los antiguos faroles de los romeros que fueron restaurados en 2020.

“El año pasado se suspendieron todos los actos, excepto el principal, la exhibición de los mantos y la reliquia de la Santa, por lo que esta vez, al ver que iba a ocurrir lo mismo, pensamos en hacer algo sencillo para que el salterio estuviera presente en la fiesta, no queríamos dejar pasar este momento”, explicó Enrique Tello ante una concurrida catedral.

Tello, antes de interpretar el primer tema, recordó un poema del siglo XVII que habla de un montañés de Ulle que “concilia la devoción con la diversión” y que, cuando viene a Jaca, además de participar en el culto a santa Orosia, aprovecha para escuchar el salterio, porque es también muy aficionado al baile.

Este poema “nos habla de que el salterio ya estaba presente en la fiesta de santa Orosia en el siglo XVII y que durante estos últimos cuatro siglos nos ha venido acompañando en los actos que se celebran en las calles de Jaca, especialmente a los danzantes”, apuntó Tello[i].

Junto a él, participaron en este inesperado concierto, los músicos Luis Salesa y David Finestra, estando representados de esta forma los Danzantes de Santa Orosia, el palotiau del Grupo Folclórico del Alto Aragón y Os Bayladós de Jaca, que son los que danzan en honor a la santa durante los actos del Domingo de la Trinidad, en la recepción a los romeros del día de san Juan y en la jornada festiva del 25 de junio.

Cada uno de ellos, interpretó un tema vinculado con estos festejos.

Enrique Tello no dejó escapar la oportunidad para relatar alguna experiencia
personal, como la que le ocurrió hace más de dos décadas, cuando era ya un experimentado intérprete de salterio. “En un momento de descanso, dejé el instrumento sobre la pared y al mirarlo lo vi como algo ajeno a mí, parecía un objeto extraordinario, sin parecido a cualquier otro instrumento”, evocó. Era la forma de recordar que el salterio, aunque es muy familiar para los jaqueses, es un instrumento que sigue siendo hoy en día singular y exótico. De hecho, “los viajeros de principios del siglo XX siempre que venían a ver la fiesta de santa Orosta, se fijaban en el salterio y lo describían porque les llamaba mucho la atención, lo veían como algo original de Jaca”, comentó.

Enrique Tello, tras hablar de las peculiaridades del salterio, quiso centrarse también en la flauta, el instrumento que le acompaña y que es el que “lleva la voz cantante, el que va variando y el que tiene más dificultad de ejecución”.

"El salterio mantiene el ritmo y hace una pequeña armonía que acompaña a la flauta”, señaló, comparando estos dos instrumentos con un lienzo, donde la flauta representaría la escena, la obra de arte, y el salterio el marco. “La flauta lleva la melodía y aporta riqueza a la música y el salterio marca el ritmo, es el envolvente”, aseguró.

Durante la actuación, que no llegó a la media hora, Tello se refirió al buen momento que vive el salterio actualmente, gracias a los músicos locales de la Jacetania y el Alto Gállego que han aprendido a tocarlo e interpretan sus melodías. En especial, alabó la labor realizada por Luis Salesa[ii], presente en el acto, “un maestro artesano que construye unos salterios buenísimos”, pero que también es un “maestro en enseñar a tocar instrumentos y los bailes, un especialista en los temas de santa Orosia, un trimaestro”, como llegó a definirlo.

Al final, recordó a todas las personas y colectivos que habitualmente participan en las procesiones de santa Orosia y que este año, debido a la pandemia y la suspensión de las procesiones, no han podido hacerlo: los romeros y cruceros, los portadores del pendón de la Real Cofradía, los portadores de las urnas de San Félix y San Voto y San Indalecio (los escuadristas de la Hermandad del Primer Viernes de Mayo), la Banda Municipal de Música Santa Orosia. la Capilla de Música de la Catedral de Jaca, las autoridades civiles y militares. y las personas que participan por iniciativa propia en la ofrenda floral, con una mención especial a las tres peñas de la ciudad: Enta Debán, Charumba y Estrapalucio. Tampoco se olvidó de los danzantes de palotiau y de castañuelas, que son parte esencial de la fiesta.

Las últimas palabras, antes de interpretar un último tema con el acompañamiento de castañuelas, y de realizar una sencilla ofrenda floral ante la urna de la Santa, estuvieron dedicadas a “todas las personas que han fallecido como consecuencia del covid y a todos aquellos que siguen afectados por la enfermedad, con el deseo de que se recuperen”.

Semanario "El Pirineo Aragonés"  Núm 7.053 del 2 de Julio de 2021 Pág. 6

Las negritas son del blog

No hay comentarios: