12 septiembre, 2023

Sobre las músicas del chiflo y salterio - 2023

 

Cristina Puente Garós 

Licenciada en piano. Profesora de música en IES Pirineos de Jaca

 

Un puente entre Jaca,

Barcelona y Sevilla

A medida que van pasando los años te das cuenta de que aquellas cosas que hacían “los mayores” son lo que realmente te vinculan a una tierra, a unas raíces, a un lugar que quieres. Creo que ese primer momento lo viví en 1992 cuando en pleno desarrollo de la Exposición Universal de Sevilla vi bailar una jota en plena plaza de San Francisco, sentí una emoción como jamás antes había experimentado. Estaba escuchando y viendo una Jota aragonesa en tierras andaluzas, creo que fue entonces cuando comencé a valorar eso que llamamos “tradicional” y que en mi caso estaba vinculado al terreno musical.

          Apenas unos años después y durante el transcurso de una clase de la asignatura de Folclore, mi profesor en el conservatorio municipal del Bruc de Barcelona, Josep Crivillé i Bargalló expuso ante todo el alumnado allí presente esta premisa “en Yebra de Basa se baila un palotiau  acompañado de chiflo y salterio...”; al escucharlo no pude evitar levantar la mano y decir que en Jaca también se bailaba y que además existía un dance de castañuelas. Ese fue el desencadenante que motivó el tema sobre el que versaría mi trabajo de fin de curso “Dances para la festividad de Santa Orosia”.

          Lo que voy a tratar de transmitir a lo largo de estas líneas no pretende ser más que una ilustración de la experiencia musical vivida, pues a lo largo de muchos años se ha escrito mucho acerca de la música tradicional vinculada al culto religioso. Sirvan como una muestra de esos detalles que en ocasiones no percibimos, pero que contribuyen al resultado final que luego contemplamos.

          Comenzó entonces un arduo trabajo de consulta de los materiales que ya existían, la grabación de las melodías que acompañan estos dances, la transcripción al papel... han pasado unos pocos años, pero esa tarea se llevó a cabo con una grabadora de cassette y un micro. Luego había que escuchar, comparar, rebobinar, anotar... para plasmar sobre un pentagrama las notas y el ritmo lo más precisos posibles, ya que la variabilidad en la música tradicional pasa por entender sus pequeñas variaciones en cuanto a velocidad, ritmo, cansancio de los bailadores a lo largo del recorrido de la procesión... Toda esa información en más de dos horas de grabaciones al músico del paloteau  y  al del dance de castañuelas quienes, al son del chiflo y salterio acompañan musicalmente a los danzantes. De este modo fui transcribiendo al papel pautado las notas de las melodias del chiflo más el ritmo percutido del salterio y  de los palos o castañuelas y nombrando a cada una de esas melodias con nombres como “Sinués”, “Mantos”, “Romeros”… para los dances de castañuelas o “Viñetas”, “Pedro Gil” o “La cruz”... para los dances de palotiau entre otras. Este recopilatorio no habría sido posible sin la colaboración de Álvaro de la Torre y Enrique Tello, quienes tuvieron la amabilidad de venir a casa de mí abuelo y allí tocaron todas las melodías con su chiflo y salterio y que yo pude grabar. Por aquel entonces mi abuelo, Jacinto Garós Escartín, aún vivía, era el año 1996, Fue una persona amante de las costumbres y tradiciones de Jaca, pero además fue parte integrante de todas ellas destacando la del Primer Viernes de Mayo, la Semana Santa y la de haber sido danzante de palotiau. No en vano fue uno de los que bailaron y actuaron en la Exposición Universal de Barcelona en 1929.


          Una vez recopilada toda la información, había que darle forma, clasificarla y plasmarla en un documento que ilustrara las melodías del chiflo y los ritmos de los palos y castañuelas en ese momento actual. Ese mismo verano y en una charla informal, tuve la ocasión de comentarle a José Enrique Ayarra, jacetano y organista en la catedral de  Sevilla, en una de sus visitas a su ciudad natal, el trabajo musical que me llevaba entre manos y para mi sorpresa empezó a tararear una melodía que el recordaba de cuando era pequeño y veía la Procesión de Santa Orosia… seguidamente me pidió un papel pautado y allí esbozó una melodía, la cual incorporé también a mi trabajo musical. Al año siguiente, de nuevo grabé durante la procesión del 25 de junio a ambas formaciones para comparar con las del año anterior y confirmar o variar sensiblemente la recopilación que ya había escrito.

          Ahora quedaba maquetar toda esta información que no habría visto la luz sin el apoyo incondicional de José Ventura Chavarría. Ya sólo me quedaba entregar dos copias  a Álvaro (de la Torre) y a Enrique (Tello) y otra copia similar al que fuera mi profesor en el conservatorio. Cuál sería mi alegría al encontrar en un periódico con fecha 26 de junio de 2002 la noticia que reflejaba el estreno de una nueva mudanza titulada “Ayarra”. Estoy convencida de que mi abuelo que falleció dos años antes, también se habría alegrado.

          Este estudio musical se centró en la ciudad de laca, pero no hay que dejar de mencionar Yebra de Basa, que tiene también como patrona a Santa Orosia y a otros pueblos, que sin estar vinculados a esta Santa, también tienen palotiau como  es el caso de Jasa, Aragüés del Puerto o Embún y los que tuvieron como Hecho e incluso Aso de Sobremonte,  donde existió dance de castañuelas.

          Y si hablamos del momento presente, la cantera de nuevos y jóvenes bailadores de palos y castañuelas hace que chicos y quién sabe si también pronto serán chicas, se interesen por mantener viva esta tradición. Por ello es importante destacar la colaboración de la Escuela Municipal de Música, el Ayuntamiento y el Grupo Folklórico Alto Aragón para enseñar y motivar a estos futuros danzantes. En ocasiones el destino es caprichoso, ya que Gustavo Bretos, a quien conozco desde hace ya algún tiempo, es uno de los actuales intérpretes musicales que acompaña a los danzantes de Santa Orosia, vinculado al grupo folklórico Alto Aragón desde 2017. Si bien sus inicios no fueron como músico de chiflo y salterio, sino como danzante de palotiau, ya que en una de sus múltiples facetas, la Escuela de Música, bajo la dirección de Jesús Lacasta, motivó este aprendizaje. En aquel entonces Luis Salesa era uno de los intérpretes musicales. Poco después serían Enrique Tello y Julio Laín los que convencieron a Gustavo para que cogiera esta pareja de instrumentos y aprendiera las melodías de las diferentes mudanzas. Gracias a esta amistad y ser profesora de música en el LE.S. Pirineos de Jaca, ha accedido a Presentar estas melodías y estos dos instrumentos al alumnado de 1* de ESO, que previamente ha trabajado en torno a las músicas del Camino de Santiago en el tramo aragonés, donde estos dos instrumentos tienen un merecido protagonismo. Mostrar a los más jóvenes esta porción de nuestra historia musical puede contribuir a dejar una pequeña huella que seguro recuerdan más adelante cuando de nuevo vuelvan a escucharlos.

          Hoy en día disponemos de medios para escuchar, grabar y ver allá donde queramos cualquier música, pero las sensaciones de ver y escuchar a los danzantes con el chasquido de sus palos y castañuelas acompañados del chiflo y salterio, durante el recorrido de las procesiones, no son en absoluto comparables, así que desde mitad de mayo hasta casi final de junio tenemos la ocasión de hacerlo, por cierto, a los de castañuelas, sólo dos días en junio, el 24 y el 25. Y este año desde el mes de abril, el grupo folklórico Alto Aragón va a organizar una extensa muestra relacionada con motivo de los “Cuatrocientos años de los bailadores de Santa Orosia de Jaca (1623-2023)” con la que seguro disfrutamos y tenemos ocasión de comprobar cómo nuestras tradiciones siguen aún muy vivas y atraen, seguro, el interés del público de todas las edades.



En la revista LA ESTELA  núm 50 (págs 98-100) de la Asoc. Sancho Ramírez de Jaca 

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