26 diciembre, 2022

Canciones de Navidad - 2019

 

Hace algunos años no podíamos imaginar que las canciones de Navidad llegarían a tener un peso tan importante en nuestro repertorio y en la programación de actuaciones.

María Martínez nos habla de la labor de recuperación de estas piezas, de la preparación de los conciertos navideños, de los nervios, sensaciones… Pero también de la reacción y agradecimiento del público, que es por lo que merece la pena este trabajo, especialmente en estas fechas navideñas.

El Grupo Alto Aragón

y las canciones de Navidad

Si por algo es conocido y admirado el Grupo Folklórico Alto Aragón es por el respeto a las tradiciones y el esmero al recoger y difundir el folclore aragonés. Además de llevar en nuestro repertorio jotas, boleros, mazurcas, albadas, danzas, “palotiaus”, etc. nos sentimos orgullosos de contar con un gran número de villancicos y canciones de Navidad que hemos recogido durante estos 44 años por los pueblos de nuestra comarca.

 En las labores de investigación los componentes hablaron con las gentes de Sinués, Berdún, Ansó, Santa Cruz de la Serós, Bailo, Sabiñánigo y Biel (entre otros) que nos enseñaron, con mucho cariño, las canciones que a lo largo de su vida habían escuchado en Navidad.

Además, tuvimos la enorme suerte de toparnos con una auténtica joya de los años 50. Se trata del cuaderno de villancicos de Pilar Franco, tía de Carlos Franco,  que durante su infancia y juventud se dedicó a escribirlos. De todos los que había allí, Pilar se acordaba de unos pocos que no dudó en enseñarnos. Su hermana, Irene, también nos enseñó alguno que aprendió de cría. Todos estos villancicos fueron arreglados y adaptados por miembros del grupo para poder ser interpretados por nuestra rondalla.

 En el disco “Calandrias” ya habíamos incluido dos villancicos de Sinués. Hace 13 años grabamos nuestro disco de canciones de Navidad, titulado “Nueces y turrones, manzanas y peras”, donde incluimos muchos villancicos de los que habíamos aprendido. En él se pueden escuchar 17 piezas, aunque actualmente interpretamos también otros que hemos ido aprendiendo desde entonces. También hemos aumentado la procedencia, como es el caso del villancico que cantamos de Sallent de Gállego.

Nuestros conciertos de Navidad, al igual que el disco, comienzan con la tradicional bendición de la zoca, que abre paso a los villancicos. Estos son interpretados por bandurrias, laúdes, violines, acordeones, el contrabajo, el chiflo y salterio, la gaita aragonesa y numerosos instrumentos de percusión, además de voces masculinas y femeninas, a veces en coro y otras solistas.

Durante estas fechas tan señaladas solemos hacer varias actuaciones: en una iglesia de Jaca,  este año en la del Carmen, en la residencia Santa Orosia, donde siempre nos acogen con mucha alegría, y un par más por los pueblos de la comarca, este año estaremos en Sigüés y Aisa. La verdad es que estas actuaciones son las más entrañables pues en la mayoría de los casos entre el público se encuentran familiares y amigos que aprovechan estas fechas para volver a casa.

 Cuando vamos a los pueblos donde hemos recogido alguna canción es muy emocionante ver cómo todas sus gentes, sobre todo los más mayores, vuelven a su infancia al escucharnos e incluso se animan a cantar con nosotros.

Hace unos años tuvimos la suerte de viajar hasta Pamplona y Zaragoza en esta gira de conciertos y el resultado fue inmejorable. Todo el público quedó impresionado por la variedad de canciones, trajes e instrumentos.

Las navidades son fechas de reunión, de comer y disfrutar todos juntos, y como buen grupo que somos, entre ensayo y ensayo solemos juntarnos en la tradicional cena de alforja.

Desde el mes de octubre comenzamos ya a refrescar los villancicos que, aunque ya nos los sabemos de otros años, siempre hay matices que solemos olvidar, piezas nuevas que añadimos al repertorio o alguna variación que siempre introducimos. Entrado diciembre es cuando nos ponemos ya “en serio” a ensayar, a repartir los solos, reorganizar las carpetas, buscar atriles… Muchas veces nos cansamos de repetir tantas veces los mismos, pero todo se pasa cuando después de actuar alguien se acerca y nos felicita por lo bien que lo hacemos.

 Yo misma recuerdo como si fuera ayer, y han pasado más de 6 años, mis primeros conciertos de Navidad en las frías Iglesias de los pueblos que se volvían tan acogedoras cuando los bancos se iban llenando. Recuerdo los nervios antes de cantar algún solo por primera vez a pesar de llevar semanas ensayándolo, las miradas cómplices de mis compañeros y las sonrisas que sin hablar me decían que lo había hecho bien. Aunque sin duda, mis conciertos favoritos son en los que están mi familia o mis amigos muy atentos y haciéndome gestos para que yo vea que están allí. 

A día de hoy sigo poniéndome nerviosa, sobre todo cuando alguien me pregunta a cinco minutos de salir cómo era esa segunda voz que se nos atasca, y que siempre tengo que preguntar a alguna cantante más porque en ese momento se me ha olvidado, o cuando me doy cuenta de que me he dejado en casa la botella de agua sin la que no puedo cantar. Pero a pesar de las horas de ensayo, de los nervios y la tensión siempre merece la pena.

Esperamos poder seguir muchos años llevando a nuestros pueblos la alegría de la Navidad, con piezas poco conocidas para muchos, recogidas por nosotros y que son patrimonio cultural de nuestra tierra.

María Martínez

Publicado en la newsletter del Grupo "De Capazo", núm 4 (Diciembre 2019)

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