jueves, 10 de agosto de 2017

Festival Folklórico de los Pirineos 2017


FESTIVAL FOLCLÓRICO DE LOS PIRINEOS
JACA 2017

El Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca desde hace 41 años, hemos participado en todas las ediciones del Festival Folklórico de los Pirineos tanto en Olorón como en Jaca.
Siempre, a excepción de un año, hemos participado con una actuación de 20 minutos en el Pabellón del Festival, además de la ceremonia de apertura y el desfile final.
Este año la Organización nos propuso hacer algo distinto, una actuación el lunes día 1 de Agosto, un día antes de la inauguración, con el Grupo Uruel de Jaca y el Grupo Santiago de Sabiñánigo, además de la ceremonia inaugural y el desfile final.
Era una actuación con tres grupos de repertorio “parecido”.
La idea era darle un pequeño giro a nuestro espectáculo, pero siempre dentro de la firme convicción de no manipular el folclore que nos dejaron nuestros mayores, y representarlo tal y como ellos lo habían danzado, bailado, tocado o cantando.
La idea surgió rápidamente y varios componentes del Grupo nos pusimos manos a la obra. La actuación fue de 7 piezas de nuestro repertorio, enlazadas con una voz en “off” que contaba las andanzas de “Orosia”, una chica que vivía en Olorón,  a la que su abuelo le había contado muchas historias de su vida en Aragón, antes de tener que emigrar a Francia.
El espectáculo comenzo con una “esquillada” y la salida de “bestias” (onsos, morrallas y toledos) entre el público.
El resultado fue magnífico, tanto por nuestra parte como por la del público que nos regaló largos aplausos, durante el espectáculo y al finalizar el mismo.
Mas abajo reproducimos en texto integro del relato de Orosia.
Gracias público de Jaca. 

Rafa.

 Esquillada

Salida de “bestias” entre el público

*  LOS PELAIRES
1.
Orosia era una mesacha que vivía en Olorón, a donde sus padres habían tenido que emigrar en busca de trabajo. Allí se había criado, pero deseaba volver a la tierra que la había visto nacer.
En febrero, Orosia cumplió 18 años y de regalo recibió un billete para el Canfranero. La familia la esperaría en la estación de Jaca unos días después, justo a tiempo para celebrar el Carnaval de Ansó, el pueblo de sus abuelos, donde podría visitar a sus parientes y por fin viviría lo que tantas veces su abuelo paterno le había contado en alguno de sus viajes a Francia:

El invierno es frío, duro y oscuro en el Pirineo… pero llega febrero y el sol amenaza con salir, y con él las gentes de los valles despiertan del letargo. Mozos y mozas lucen sus disfraces y se lanzan a la calle. ¡La primavera está al caer!

Y ¡qué emocionante es el carnaval de Ansó! En aquellos años era una gran fiesta, la que más se celebraba, donde onsós, mortallas y toledos tomaban las calles antes de empezar la Cuaresma, asustando a críos y mayores en alguna esquina oscura… Y así fue como conoció a su abuela, una polida ansotana.”

*  BALL DEL ROGLE.
2.
Con el billete en la mano, Orosia seguía recordando a su abuelo y sus historias…

“Entre bailes y festejos” –le explicaba el abuelo‐ “transcurría la primavera, y mayo, siempre florido y hermoso, nos ofrecía a los mesaches la ocasión perfecta para conquistar el corazón de las mozas con “enramadas” y alguna ronda, en la que cantábamos los ‘mayos’ para celebrar la primavera. En una de esas rondas fue donde finalmente enamoró, para siempre, a su abuela”.

¡Y entre fandangos y jotas se  pasó volando aquella primavera!

*  MAYO DEL ALBA

*  JOTA-FANDANGO DE RUBIELOS DE MORA
3.
Orosia seguía recordando a sus abuelos, que, entre fiesta y fiesta, habían forjado una bonita historia que terminó en boda el siguiente verano en su pueblo, donde, al terminar la ceremonia, mozos y mozas, al son de los pitos, bailaron la Jota de Ansó

*  JOTA DE ANSÓ.
4.
Mientras el tren la acercaba a su destino, la muchacha seguía rememorando las palabras de su abuelo cuando le contaba que los dos, jóvenes y enamorados, habían viajado hasta Jaca el día de Santa Orosia. Era verano, tiempo de siega y duro trabajo, pero tiempo también de celebrar y honrar a la patrona de Jaca, entre campanas, castañuelas y palos. Y qué mejor forma de hacerlo que al son del chiflo y el salterio,con el Paloteau de Jaca.

 *  PALOTEAU DE JACA
5.
Orosia seguía china, chana, su camino, entre recuerdos y pensamientos, con los abuelos y el Alto Aragón muy presentes. Quería recorrer Huesca, sobre todo Jaca, la tierra que la había visto nacer y, desde allí, conocería por fin sus orígenes: los bellos pueblos del siempre enigmático Pirineo, lugar de altas cumbres, de nieves y heladas, pero donde sus gentes, sus costumbres y sus orígenes, convierten al más inhóspito paraje en el más hermoso, gracias a sus ganas de salir, de prosperar, de vivir.
Y no dejaría de viajar a la capital, Huesca: tenía tiempo para visitar al patrón de la ciudad, que da nombre a la Jota de San Lorenzo.

*  JOTA DE SAN LORENZO.