jueves, 28 de febrero de 2013

GIRA POR MEXICO - (Septiembre de 2006)


La posibilidad de hacer una gira por México surgió hace ya cuatro años, pero coincidió con la invitación de un viaje a Canadá. En aquellas fechas se decidió ir a Canadá y dejar para más adelante esta gira por México.
El 25 de Septiembre de 2006 partíamos, el Grupo Folklórico Alto Aragón de Jaca, desde el aeropuerto de Madrid-Barajas a tierras mexicanas con 28 componentes, que eran los que en aquellas fechas estábamos disponibles y además era el número máximo que ellos nos habían pedido.
Llegamos al aeropuerto de San Luis Potosí a las 4,45 de la madrugada, con más de 30º de temperatura y con todos nuestros "trastos". Si no recuerdo mal, llevábamos 5 baúles con todos los trajes del Grupo y 2 más con los instrumentos musicales, además de las correspondientes maletas, equipajes de mano, mochilas, bolsas de plástico etc. etc. etc.; bueno lo que es un viaje de nuestro Grupo.
A la salida del aeropuerto y tras la correspondiente espera al autobús, casi dos horas, (lo que para ellos es "ahorita" y menos mal que no fue el "ahoritita" porque eso pueden ser 3 ó 4 horas), partíamos por carretera al hotel situado en la Ciudad de San Luis Potosí. Resultó ser un hotel excelente, con habitaciones dobles o triples, pero individuales para cada uno de los miembros de la Junta Directiva, ¡todo un lujo!. Ese mismo día fue el acto de inauguración del Festival al que sólo tenían que acudir 3/4 parejas para la foto oficial.
San Luis Potosí es una ciudad de unos 600.000 habitantes y celebraron ese año la "III Muestra Internacional de Folclore y Artes Tradicionales", con todas las actividades en la Plaza de los Fundadores, a cien metros de nuestro hotel. Las actuaciones fueron de unos 60 minutos cada una, y de 15 minutos el día de clausura del Festival.

En el festival actuaban además de seis grupos de México, otros de Ecuador, Colombia, Costa Rica, Croacia, Eslovenia, el grupo de Ronda (España) y nosotros. Como es de suponer, en nuestras actuaciones se presentaron trajes de Hecho, Ansó, Tena, Sobrarbe, además de los de Jaca y tierras bajas aragonesas. Con más de 30 grados y estos trajes de gruesos tejidos, la envidia era el grupo de Ronda con prendas de seda y volantes, casi siempre llevaban los mismos, y - “además se cambiaban en tres minutos y "nosotras" en más de una hora”-, decían nuestras chicas.
El trabajo no fue muy duro y tuvimos tiempo para recorrer la ciudad, visitar monumentos etc, aunque algunos el mayor tiempo lo pasaron en un bar, a unos 10 metros del hotel que al segundo día les dieron el carnet "VIP", por el consumo claro. Se llamaba "BAR SA", como en todos sitios hay gustos para todos.

De San Luis Potosí viajamos por carretera a Saltillo, 450 kilómetros por autopista. Bueno, autopista es un decir, tienen dos carriles en cada sentido de la circulación, pero se puede cambiar de sentido o torcer a la izquierda, cruzando los carriles contrarios sin ningún problema. Las señales de tráfico son todo texto como "No maltrate las señales" "Conserve limpia la carretera", "No tire basura", "Maneje con precaución", " Guarde la distancia", los rebaños de cabras y burros alimentándose en la mediana de la autopista, ruedas de camión rotas, por todas partes, etc. etc.
En Saltillo nos alojaron en una residencia, dentro de una urbanización del Sindicato de Profesores de Saltillo; bueno, aquí los chicos; las chicas estaban alojadas en un colegio femenino en el centro de la ciudad. Os podéis imaginar lo que es estar alojados en dos sitios diferentes a mas de 20 kilómetros unos de otros. Los baúles con los chicos y tener que preparar cada día lo necesario para las actuaciones es verdaderamente complicado. Las actuaciones se realizaron siempre con el Grupo de Ronda, con el que viajábamos juntos, eso si cada uno en un autobús, la verdad es que la relación entre los dos grupos no fue muy estrecha, yo diría que más bien fría.
En dos colegios de Saltillo se realizaron varias actuaciones para los más jóvenes, a destacar en uno de ellos la majestuosidad en el acto de izado de la bandera, con el himno nacional y pasos militares por parte de los adolescentes del colegio.
 
El 4 de octubre nuevamente al autobús, y por una autopista parecida a la anterior, mas de 500 kilómetros rumbo a Monterrey, segunda ciudad en habitantes de México. Tras atravesar los barrios periféricos, tristes, pobres, (imposible hacerlo andando, pues ya nos avisaron y con razón del gran índice de criminalidad aquí y en casi todo el País), llegamos al centro. Barrios completamente nuevos, rascacielos de hoteles, empresas y bancos; ¡vaya!, toda una ciudad moderna. Nos dirigimos con el autobús hacia el hotel y cruzamos una calle peatonal, a la entrada un policía nos para y con voz tenue nos dice "Pos no se puede pasar", rápidamente una acompañante del lugar que iba con nosotros en el autobús, le comunica que somos un grupo folclórico de España y tenemos que descargar muchos baúles en el hotel, pero la respuesta es siempre la misma "Pos no se puede pasar" así hasta cuatro veces. Harto el conductor saca unas monedas del bolsillo y se las da al policía por la ventanilla, rápidamente éste contesta "Pos ya se puede pasar" y claro pasamos sin ningún tipo de problema por la calle peatonal. Nos alojaron en un hotel de 4 estrellas, habitaciones dobles, piscina, bar con espectáculos etc. Al hilo de la piscina, las de por entonces "nuevas" recibieron el correspondiente bautismo de agua en la piscina, además de otras "perrerías" a cargo de los de siempre, eso sí con mucho cariño.
En Monterrey se celebraba la "Fiesta de Santa Lucía 2006" y con este motivo tuvimos varias actuaciones, unas por los barrios de Monterrey y otras en el Teatro de la Ciudad y en un pequeño escenario en unas Galerías Comerciales.
 
Casi cuatro días en Monterrey dan para mucho, visitas a la ciudad, monumentos, sitios comerciales y a un inmenso mercadillo, "Las Pulgas", con mas extensión que todo Jaca, sin exagerar, (buenos igual un poco, pero sólo un poco). Por las noches visitamos la "Zona". Calles enteras dedicadas a bares y bares, todos ellos con espectáculos en directo de música, y con unos vasos con tequila que casi había que cogerlos con las dos manos. Se hizo lo que se pudo para dejar como siempre el pabellón del Grupo bien alto.
Además de todo lo anterior, hicimos dos visitas a los hospitales, para curar sendos esguinces, uno de Inma y otro de Alejandro, toda una mañana para comprar una silla de ruedas para "transportar" a los heridos y las siempre consabidas anécdotas, transcurren los días y va llegando a su término nuestra estancia en Monterrey.
Se decide que camino a México DC y a su aeropuerto para tomar el avión que nos traerá nuevamente a Madrid, recalar en TEOTIHUACAN (Ciudad de los Dioses) y durante toda una mañana, admirar estas ruinas que en un excelente estado de conservación, nos hacen volver con infinidad de fotografías que a disposición de todos están recopiladas en un CD en nuestra secretaría.


Rafa.